Singapur puso en marcha el Home Pin and Human Robotics Centre (H2RC), un centro dedicado al desarrollo y entrenamiento de robots humanoides equipados con inteligencia artificial, cuyos responsables señalan que podrían trabajar junto a los agentes de seguridad del país. La intención es que estas máquinas ejecuten tareas rutinarias, físicamente exigentes o peligrosas, sin que ello signifique la sustitución de personal humano.

El H2RC simula distintos escenarios para entrenar y evaluar a los robots antes de contemplar su despliegue en situaciones reales. Entre las funciones que se analizan figuran la gestión de materiales peligrosos, la investigación de zonas afectadas por explosiones y el registro de celdas para localizar objetos de contrabando.

La iniciativa muestra cómo los avances en robótica y sistemas de IA expanden las capacidades de los robots humanoides. Ya no se trata solo de movimientos básicos —caminar, correr y mantener el equilibrio—, sino de enseñarles a desenvolverse en entornos diseñados para personas.

Edwin Tong, ministro de Justicia y segundo ministro del Interior de Singapur, aclaró que la meta no es reemplazar a los policías, sino complementar su labor y reducir su exposición a situaciones de riesgo.

Bajo este marco, los robots podrían asumir actividades de alta exigencia física o que entrañen peligro para las personas. Los agentes, por su parte, podrían dedicar más tiempo a tareas que requieren toma de decisiones, comunicación, empatía y liderazgo.

Entre los escenarios que se recrean en el H2RC figura una zona afectada por una explosión. El laboratorio dispone de áreas con escombros e infraestructuras simuladas, como tuberías y válvulas, para testar respuestas ante entornos menos previsibles que los de un laboratorio tradicional.

Asimismo, se estudia la capacidad de los robots para desplazarse, identificar elementos y ejecutar determinadas acciones en espacios potencialmente peligrosos. Para construir esas capacidades, Singapur utiliza múltiples métodos para generar datos de entrenamiento: captura de movimiento, teleoperación, demostraciones humanas y simulaciones.

La combinación de estas técnicas busca enseñar a los sistemas de IA a ejecutar acciones y responder ante distintas situaciones, con el objetivo de poder trasladar lo aprendido a escenarios físicos donde las condiciones no sean exactamente iguales a las del entrenamiento.

El centro cuenta además con tecnología de alto rendimiento para entrenar los modelos de IA, incluyendo las GPU NVIDIA Grace Blackwell GB300, diseñadas para cargas de trabajo vinculadas a inteligencia artificial y computación avanzada.