El agente de inteligencia artificial Muse, desarrollado por Meta, se encuentra ante otra denuncia por presunto acceso no autorizado a información personal. El periodista tecnológico Jason Aten sostiene que la herramienta leyó sus mensajes privados de la aplicación Mensajes de Apple y envió a sus servidores más de 187.000 registros de sus conversaciones, a pesar de no haber habilitado el permiso de acceso total al disco en su Mac.
El hecho quedó expuesto en una columna publicada por Inc, en la que Aten relató cómo descubrió que Muse accedía a su historial de mensajes tras instalar la app tanto en su iPhone como en su Mac Mini. Según su relato, la IA utilizó información de una conversación privada para sugerir que podría convertirla en una columna, sin que él hubiera autorizado expresamente esa consulta.
La denuncia reabre el debate sobre los permisos que requieren las inteligencias artificiales para acceder a datos personales y realizar tareas de forma autónoma, y también plantea interrogantes sobre los mecanismos de seguridad que estas herramientas emplean para gestionar información privada.
El incidente se desencadenó después de una conversación en Mensajes con Stephen Robles, copresentador de su pódcast, sobre los nuevos iPhone de Apple. Poco después, Aten recibió una notificación de Muse en la que la IA proponía transformar ese intercambio en una pieza informativa y se ofrecía a recopilar los datos necesarios.
La propuesta sorprendió al periodista, quien aseguró no haber autorizado el acceso a sus mensajes, su calendario ni a otros datos. Por ello, preguntó a Muse cómo había obtenido la información de la conversación.
El agente respondió que solo recibía el contenido de las notificaciones que aparecían en el Mac vinculado, es decir, el mismo texto que se muestra en los avisos del sistema operativo. Sin embargo, Aten investigó el funcionamiento de la aplicación y, según sus comprobaciones, Muse habría sincronizado directamente la base de datos local de Mensajes.
Aten afirmó que la herramienta había transferido más de 187.000 registros de su historial, llegando hasta la fila 187.462. Este dato contrasta con la explicación inicial que le dio la IA sobre el origen de la información.
Además, señaló que tenía desactivada la opción de acceso total al disco de macOS, un permiso que permite a las apps acceder a una parte considerable de los archivos almacenados en el equipo.
Tras el hallazgo, Aten intentó comunicarse con Meta en dos ocasiones, pero aseguró no haber recibido una respuesta directa. Más tarde, David Singleton, directivo de Meta Superintelligence Labs, se refirió al caso en Threads, sosteniendo que Muse fue diseñado con un fuerte enfoque en la seguridad y la privacidad de los usuarios y que la compañía toma el tema muy en serio.



