El registro de empleo formal continúa en descenso y, en julio, se contabilizaron 13.808 puestos eliminados en el sector privado, cifra que incluye a las trabajadoras de casas particulares. Si se toma el acumulado desde la asunción de Javier Milei, a comienzos de diciembre de 2023, la pérdida asciende a 287.753 empleos formales; al sumar el sector público, el total alcanza 370.303.

Con julio se llega a 14 meses consecutivos de caída en el empleo registrado en el ámbito privado. Las proyecciones señalan que esta tendencia podría extenderse cuando se publiquen los datos de agosto y septiembre. La única excepción se dio en un breve periodo entre finales de 2024 y mediados de 2025, cuando una combinación de caída inflacionaria y mejoras en salarios moderó el deterioro y favoreció el crédito y el consumo.

Las tensiones cambiarias previas a las elecciones legislativas y el ajuste económico subsecuente dieron nueva contención a la actividad y a los salarios. El poder adquisitivo continúa erosionándose y la competitividad de los productos nacionales se ve afectada por las facilidades para importar.

Nueva caída del empleo formal: en julio la caída fue de 9.085 puestos. En comparación con noviembre de 2023, ya son 370.343 los asalariados registrados que perdieron su empleo. Este registro coincide con el seguimiento del SIPA brindado por la fuente.

La situación también se explica por la combinación de menor demanda y costos crecientes, como alquileres y tarifas, que incidieron en la reducción del tamaño de la oferta empresarial: se estima que unas 30 mil empresas dejaron de existir respecto de los niveles previos a la llegada de Milei.

A nivel sectorial, prácticamente ninguno logró sortear la tendencia negativa. El sector agro fue la única excepción, con menos de 10 mil empleos nuevos o preservados, mientras que industrias tradicionalmente beneficiadas como minería y petróleo muestran caídas cercanas a los 10 mil puestos en comparación con diciembre de 2023. En conjunto, la industria sumió más de 90 mil trabajadores, y la construcción más de 100 mil. En el caso de las trabajadoras de casas particulares, la caída se aproxima a 22 mil empleos. La mayoría de las provincias presentan saldo negativo en el empleo registrado, a excepción de Neuquén y Río Negro.

Quienes conservaron su puesto vieron disminuir su poder adquisitivo frente a la inflación, un efecto que se observa con mayor claridad en el ámbito del sector público nacional. Este fenómeno es citado como parte de la orientación económica vigente y de la denominada reconversión productiva del Gobierno, que implica desmantelar parte de la industria y orientar la economía hacia la exportación de materias primas con menor valor agregado, lo que, según el análisis, genera un déficit de empleo.