Después de muchas conversaciones que inclinaron la balanza a favor de un cierre, Lionel Messi confirmó que se retirará de la Selección Argentina. El diálogo cercano que mantuvo con su familia, junto a sus compañeros de la Scaloneta, Claudio Tapia y Lionel Scaloni, y el caudal de mensajes de los aficionados, lograron que reconsidere una decisión que parecía irrevocable semanas atrás.
El adiós será en un partido oficial de alto perfil: el 6 de octubre, frente a Benín, en el estadio Monumental. Se espera que más de 80.000 hinchas acompañen al capitán en su despedida, que promete ser un homenaje a una trayectoria de 21 años con la camiseta argentina.
Antes de este desenlace, Messi había comunicado, mediante una carta escrita a mano, que ya había entregado todo y que, por el momento, no contemplaba volver este año, manteniendo la idea de una despedida formal para otra ocasión, hasta 2027. La pérdida de la final ante España y el fallecimiento de su padre, Jorge Messi, el 8 de agosto, habían impactado profundamente al jugador, pero las voces que lo rodean lograron convencerlo de que era posible vivir un cierre significativo.
La confirmación sobre la despedida llegó en un momento en el que la agenda de amistosos de la fecha FIFA todavía generaba dudas. En una intervención poco después de que Scaloni diera a conocer la lista de convocados, el presidente de la AFA comunicó oficialmente el regreso de Messi para este último encuentro. También se aclaró que, aunque la ventana incluía otros dos compromisos (ante Bolivia y Burkina Faso), el capitán no formará parte de todo ese tramo: su única participación quedará fijada para el 6 de octubre.
El relato de Messi con la Albiceleste es, a nivel histórico, de los más extensos y prolíficos: debutó el 17 de agosto de 2005, ante Hungría, en Budapest. A lo largo de 21 años atravesó innumerables momentos, y este duelo frente a Benín en el Monumental será, para la memoria colectiva del fútbol argentino, un cierre que muchos esperaban y otros temían. Su despedida, rodeada de familiares y del apoyo de miles de aficionados, quedará registrada como un capítulo único en la historia del fútbol argentino.



