Boca Juniors recibió a San Lorenzo bajo una tarde lluviosa y se llevó el clásico con autoridad. En el eje del juego, Leandro Paredes se erigió como el motor del Xeneize, conduciendo la tenencia y aportando claridad en la distribución, mientras sus laterales sumaron profundidad por las bandas y Lautaro Blanco aportó opciones por el flanco izquierdo. Aun así, el conjunto azul y oro no consiguió traducir esa superioridad en goles ante el arco defendido por Devecchi durante la primera parte.

San Lorenzo optó por un planteamiento cauteloso, alineando tres centrales para cortar las evoluciones del rival y buscar contras. Guzmán Corujo, el zaguero uruguayo, mostró firmeza en las pelotas aéreas y dio varias respuestas defensivas. La historia del encuentro se inclinó tras la expulsión de Manuel Insaurralde, que dejó al Ciclón con diez jugadores y condicionó la estrategia de Rubén Darío Insua. Los cambios del técnico visitante no lograron reactivar al equipo, y la salida de Facundo Farías fue motivo de cuestionamientos entre los aficionados y el análisis posterior.

Con la ventaja numérica, Boca continuó buscando el arco rival y repuntó en la segunda mitad. Ascacíbar fue el jugador más claro de San Lorenzo en la primera mitad, aunque no terminó de conectar con precisión sus envíos. Merentiel tuvo una ocasión clara tras una jugada de Velasco, pero su intento de emboquillada fue contenido por Montero y la defensa local logró limpiarla. En la defensa azulgrana, la presión de Boca obligó a desaciertos que favorecieron a los de casa, que insistieron con los desbordes de Flores y Lozano y la movilidad de Paredes para abrir huecos.

A partir de la superioridad numérica, Boca afianzó el dominio y aguardó los momentos justos para ampliar la ventaja, sin resignar la posesión y manteniendo el control del ritmo. San Lorenzo quedó limitado por la expulsión y le costó generar ocasiones claras para empatar, quedando relegado ante un Boca que mostró eficacia y estructura.

En definitiva, Boca sumó tres puntos valiosos para su historia frente a San Lorenzo, ratificando un rendimiento sólido en un clásico que confirmó su buen momento y dejó al visitante con la tarea de replantear su plan ante un rival más eficiente en el tramo decisivo.