La Selección argentina derrotó 7-0 a Burkina Faso y ya se enfoca en una jornada especial este martes en el estadio Monumental, donde Lionel Messi disputará su último partido con la Albiceleste ante Benín. El entrenador Lionel Scaloni se mostró expectante por lo que será una velada que, según él, quedará grabada en la memoria de todos los que participen o presencien el momento.

“Imagino una gran mezcla de emociones desde que el equipo pise la cancha; va a ser un día inolvidable para todos y agradezco poder participar de esto, porque será el día de Messi y de los compañeros que le dieron las mayores alegrías”, indicó el técnico, dejando claro que él será un simple observador y que la ocasión se enfrentará con la seriedad necesaria, sin perder la oportunidad de disfrutar lo que queda.

Scaloni agregó que la magnitud de la despedida es tal que, si existieran cinco Monumentales, todos estarían llenos para vivirla. La despedida de Messi moviliza a todos, y la nostalgia no solo será futbolística: más allá del juego, habrá que afrontar la ausencia del astro.

“Pero tenerlo en cancha es único; lo que transmite en un partido no se ve en nadie, y eso es lo que más vamos a extrañar. Después, la Selección seguirá existiendo, pero el vacío por él se va a sentir”, afirmó, destacando la huella de Messi incluso fuera de lo estrictamente deportivo.

En otro tramo, Scaloni elogió la actitud de Burkina Faso durante el amistoso y aseguró que ese tipo de encuentros sirven para medir el compromiso de los jugadores. “La valoración no se reduce a lo que se ve en el resultado; hay que reconocer la actitud, nunca se puede bajar los brazos, hay que respetar a la gente, al rival y a la camiseta”, sostuvo.

El entrenador aclaró por qué hubieron cambios en el once inicial. “Existe un reglamento que, si FIFA está avisada y el rival da el visto bueno, permite realizar hasta once cambios. Nos aseguramos de eso para no perjudicar a nadie”, explicó.

Entre otros temas, Scaloni destacó el aporte de los jóvenes que se están sumando al equipo: “Todos ellos traen frescura y ganas de estar; hay que gestionar su progresión con cuidado para evitar cargas innecesarias.” En relación a Flores, mencionó que debe irse incorporando de a poco, sin sobrecargarlo de responsabilidades, confiando en que pueden dar alegrías sin exprimirlos excesivamente.

Por último, el técnico dejó entrever la dificultad para definir al próximo rival en noviembre: “Las opciones no abundan; estamos evaluando equipos que quedan libres y no es cuestión de elegir a voluntad, sino de disponibilidad. Es probable que viajemos para enfrentar rivales potentes, aunque si no se dan esos cruces, buscaremos lo positivo y ajustaremos la planificación.”