Windows 11 incorpora una función pensada para convertir la experiencia de uso en una sesión enfocada en videojuegos, mediante una interfaz de pantalla completa. Al activarla, la biblioteca de títulos se presenta en un formato más simple y compatible con mando, teclado o ratón, similar a lo que ofrece un modo posterior a las consolas.

La idea es reducir las distracciones del escritorio tradicional y facilitar saltar entre juegos. Además, es posible configurarla para que el equipo inicie directamente en ese entorno, lo que resulta práctico para quienes dan prioridad a jugar y desean evitar el escritorio en cada encendido.

El primer paso para activar la función es abrir Configuración con la combinación Win + I y dirigirse a la sección Juegos. Ahí se encuentra la opción para activar la experiencia de juego en pantalla completa. Una vez habilitada, se presentan distintas alternativas para ajustarla: entre ellas, la posibilidad de colocar un acceso directo en la Vista de tareas y la opción de hacer que el sistema arranque directamente en dicho modo.

La segunda opción es especialmente útil para PCs dedicadas al juego, ya que elimina la necesidad de pasar por el escritorio cada vez que se enciende la máquina.

Formas para acceder a la interfaz una vez configurada incluyen varias rutas. La más directa es usar Win + F11, con la cual se alterna entre el escritorio tradicional y el entorno de juego. También se puede activar desde la Barrra de Juegos (Win + G) usando el icono correspondiente dentro de la misma, o desde la aplicación Xbox, que aporta un acceso directo en la esquina superior derecha de su pantalla principal. Si la opción fue activada desde la Vista de tareas, Win + Tab también muestra el acceso directo junto a los escritorios virtuales abiertos.

Para volver al escritorio, basta con seleccionar la opción adecuada desde la misma interfaz o volver a pulsar Win + F11.

Es importante aclarar que, aunque ambos son relacionados con los videojuegos, el modo de pantalla completa y el Modo de Juego cumplen funciones distintas. El primero modifica principalmente la experiencia de uso, con una interfaz más centrada en videojuegos, sin aumentar directamente el rendimiento ni los FPS. El Modo de Juego, por su parte, opera en segundo plano para optimizar recursos durante una sesión y se encuentra en Configuración > Juegos > Modo de juego, donde puede limitar tareas no necesarias mientras se ejecuta un juego.

Ambos modos pueden utilizarse de forma conjunta. La interfaz de pantalla completa facilita la navegación y el acceso a los juegos, mientras que el Modo de Juego busca optimizar los recursos del sistema durante la sesión, potencialmente mejorando la experiencia general.