La jornada conmemorada, apoyada en la definición de Richard Stallman, quien es considerado el fundador del movimiento, mantiene su clásico marco: el Freedom Software Day se celebra cada tercer sábado de septiembre. Este año, la discusión adquiere nuevos ribetes ante el avance de la inteligencia artificial y su impacto en el software abierto.
Aun cuando la gente maneja con soltura dispositivos y plataformas digitales, persiste una zona gris sobre los principios que sostienen el software libre. En ediciones previas de TN Tecno ya se debatió si los usuarios, aun los más experimentados, conocen en profundidad el “espíritu” de esta filosofía, que agrupa experiencias tan diversas como Linux y WordPress, entre otros ejemplos emblemáticos.
Con ese espíritu, el informe repasa qué abarca el software libre y desarma algunas confusiones frecuentes. Software Freedom International, organizadora de la jornada, sostiene que el objetivo central es mostrar los beneficios de usar software libre y de código abierto en ámbitos tan variados como hogares, empresas, gobiernos y entidades educativas. Para lograrlo, señalan la necesidad de observar el fenómeno con atención, aclarar ideas erróneas y estar al tanto de la actualidad de la modalidad.
Según explicó Ariel Jolo, uno de los organizadores del encuentro nerdear.la, que se realizará desde el martes en el Centro Cultural Konex, una de las dudas más comunes es la interpretación de la palabra “libre”: se refiere a la libertad de ejecutar, distribuir y modificar el software, no a su costo. En inglés, la palabra puede traducirse de forma ambigua, lo que genera confusión entre lo que es libre en sentido práctico y lo que es gratuito.
No todos los programas libres implican un costo para el usuario, y no todos los software gratuitos forman parte de este movimiento. La confusión surge, en parte, de la traducción de “free” en inglés, que se usa tanto para “libre” como para “gratis”.
Ignacio Bengochea, director de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) sede Buenos Aires, aporta otra clave: implementar software libre puede traducirse en ahorros, pero conlleva tareas, recursos y costos que a veces se subestiman. Además, muchas comunidades colaboran para mejorar los proyectos, lo que reduce gastos para las organizaciones. También se observa que, en general, el software libre suele demandar menos recursos de hardware que las alternativas propietarias, lo que implica otro tipo de ahorro.
La idea central es que el código abierto representa una corriente dentro del universo más amplio del software libre, y no es la totalidad de su filosofía. En esa línea, la conversación continúa, buscando claridad frente a un fenómeno en constante evolución, especialmente ante los escenarios que plantea la inteligencia artificial.



