La renovación de la Albiceleste ya no es una promesa, sino una realidad en marcha. Aun con Lionel Messi próximo a despedirse el 6 de octubre ante Benín, en Ezeiza el equipo técnico trabaja con un plantel muy distinto al que disputó la final del Mundial hace pocos meses. Cambian los nombres, baja el promedio de edad y aparecen futbolistas con poco rodaje en la selección. Con la Copa América 2028 como primera meta y el Mundial de 2030 en el horizonte, el recambio ya está en curso.

Las primeras sesiones dejaron una sensación extraña: el propio Messi ya no es el faro que todos buscan y el grupo debe acostumbrarse a jugar sin él. Para los jugadores, la experiencia es nueva, incluso para quienes ya atravesaron etapas previas del ciclo, pues el avance de un bloque joven se nota cada día.

Del lado del entrenador, no hay tiempo que perder. Aun con un futuro algo incierto para él, en esta triple fecha FIFA no intentó repetir casi al pie de la letra la lista del Mundial para que la gente reconociera a los nombres de siempre; optó por empezar la reconstrucción de inmediato, y presentó una convocatoria amplia para evaluar variantes de cara a los próximos años.

Los números permiten dimensionar el cambio. A excepción de Messi y Nicolás Otamendi, que ya anunciaron su salida y jugarán solo ante Benín, entre los otros 35 citados aparecen 15 jugadores que no formaron parte del Mundial y 12 que aún no debutaron o disputaron no más de tres encuentros. Entre esos 15 figuran Juan Foyth, que quedó desafectado por una molestia muscular y no viajó a Buenos Aires, y Leonardo Balerdi, con 11 encuentros en la mayor y que estaba en la nómina original para la Copa del Mundo, pero quedó fuera por motivos físicos. Thiago Almada también quedó fuera por un desgarro en el cuádriceps derecho. En total, de los 33 futbolistas que se entrenan, 15 nunca formaron parte del plantel mundialista.

Scaloni dejó claro el sentido del proceso: es clave que los nuevos se sumen a la idea de juego. “La edad no garantiza nada. Se quedarán o llegarán otros, siempre que rindan en sus clubes. Nuestra intención es darle la oportunidad a todos para que estén en este equipo”, afirmó en la única entrevista que concedió tras el Mundial, a un medio chino.

Y dio el primer paso. Así como en 2018, cuando asumió como interino y apostó por una nueva camada, hoy parece repetir esa jugada: avanzar con muchachos que buscan ganarse un lugar definitivo y, con ello, trazar un camino que conecte la etapa actual con las metas a medio y largo plazo.