El gobierno de Australia está estudiando prohibir el uso de gafas inteligentes que cuentan con capacidad de grabación encubierta de audio y video dentro de sus oficinas federales, ante la preocupación por la privacidad y la seguridad de empleados y visitantes.
La medida se enmarca en un contexto de revisión regulatoria más amplio, que también incluye la elaboración de un conjunto de estándares nacionales para supervisar el desarrollo de sistemas de inteligencia artificial en el país.
La popularización de estas gafas, impulsada por su creciente adopción y precios más accesibles, llevó al Ejecutivo a considerar restricciones dentro de sus propios edificios de trabajo.
La cuestión central es la posibilidad de captar imágenes, sonido e información sin que las personas lo perciban. Para el gobierno, esa función encubierta representa un riesgo tanto para la privacidad de los funcionarios como para la seguridad de la información que circula en oficinas estatales.
En este escenario, el ministro de Finanzas solicitó asesoramiento formal a la Comisión de la Función Pública para delinear el alcance de una posible prohibición y decidir si deberían establecerse excepciones para ciertos usos o áreas de trabajo.
Por ahora, la iniciativa está en fase de evaluación y no hay un esquema definitivo sobre cómo se implementaría ni qué dependencias federales quedarían afectadas.
Paralelamente, Australia avanza en un proyecto normativo orientado a fortalecer los controles de seguridad sobre la inteligencia artificial. Se espera que ese conjunto de normas entre en vigor a comienzos del próximo año.
La propuesta apunta especialmente a las empresas que desarrollan y entrenan modelos de IA a gran escala: deberán cumplir con requisitos mínimos de ciberseguridad y notificar a las autoridades sobre cualquier incidente relacionado con sistemas regulados.
El texto también contempla exigencias para grandes centros de datos, infraestructuras críticas para el funcionamiento de los modelos de IA. Según la iniciativa, estas instalaciones podrían necesitar complementar su suministro eléctrico con energías renovables.
Además, se plantea que los data centers reduzcan el consumo de agua potable en sus procesos, priorizando el uso de agua reciclada o de agua no destinada al consumo humano, con el objetivo de aliviar la presión sobre los recursos hídricos.
En otro frente tecnológico, The Information indicó que Meta prepararía el lanzamiento de unas gafas inteligentes sin cámara, denominadas Luna, que podrían presentarse durante Meta Connect. El dispositivo utilizaría seis micrófonos integrados para captar audio, en lugar de grabar imágenes.
Estos detalles forman parte de informaciones de terceros y no implican confirmación oficial por parte de la compañía.



