La misión técnica del Fondo Monetario Internacional, encabezada por Joyce Wong, terminó sus labores este martes tras haber iniciado el 21 de septiembre. Forma parte de la tercera revisión del programa que Argentina firmó en abril del año pasado. El organismo resaltó que agradece la hospitalidad de las autoridades y señaló que las conversaciones continúan, sin brindar aún una fecha para la publicación de un acuerdo específico a nivel de staff. Una vez cerrada la discusión técnica, dicho acuerdo será llevado al directorio del FMI para su aprobación. Con ese paso, se activaría un desembolso aproximado de US$900 millones y, posteriormente, se difundirá el informe con la evaluación y las recomendaciones del Fondo.
El propio FMI recordó que, el viernes pasado, Argentina realizó un pago de US$795 millones. En ese marco, la aprobación de la tercera revisión permitiría la recuperación de esa suma. Restando este año, el país enfrenta otros dos vencimientos: US$865 millones en noviembre y US$340 millones en diciembre.
De cara a 2027, el calendario de pagos se presenta más exigente: los compromisos suman US$7.700 millones y solo hay dos desembolsos previstos por US$1.700 millones, por lo que la cancelación neta de deuda con el FMI se proyecta en unas US$6.000 millones.
La tercera revisión se configura sobre los indicadores de la economía al cierre del segundo trimestre, con foco en dos ejes clave del programa: el resultado fiscal —con la meta anual de un superávit primario de 1,4% del PBI— y la evolución de las reservas internacionales.
El Gobierno llega a estas conversaciones con una proyección fiscal algo más ambiciosa, ya que el Presupuesto 2027 proyecta un resultado primario de 2026 de 1,5% del PBI y un resultado financiero positivo de 0,2%. Sin embargo, esa perspectiva optimista convive con las dificultades que surgieron para alcanzar las metas intermedias, especialmente en el primer semestre, impactadas por la trayectoria de la recaudación, recortes de impuestos y cambios en el calendario de algunos ingresos tributarios.
Otro eje central de la revisión es la acumulación de reservas. En lo que va del año, el Banco Central (BCRA) venía comprando más de US$14.000 millones y ya superó el objetivo anual de adquisición previsto por el programa. No obstante, para la evaluación del FMI no sólo importa el monto bruto, sino la evolución de las reservas netas computables según la metodología acordada. El Fondo ha señalado que fortalecer la composición de activos del BCRA es una prioridad para reducir la vulnerabilidad externa y mejorar la capacidad de Argentina para afrontar shocks externos.



