La carrera en Bahréin quedó neutralizada tras un incidente en pista, con los autos obligados a reducir la velocidad mientras se atiende la situación en el trazado. En ese marco, la prueba volvió a ponerse en marcha tras la detención, y Max Verstappen aprovechó el relanzamiento para tomar la delantera, seguido por George Russell y Ari Olivio Antonelli, que lo escoltan en los primeros puestos.

Entre los pilotos que completan los diez primeros se encuentran Hadjar, Lawson, Esteban Ocon, Lindblad, Oscar Piastri, Bortoleto y Nico Hülkenberg. En el avance de la prueba, el argentino Franco Colapinto, tras su segunda entrada a boxes para cambiar neumáticos, cayó a la 15ª posición, mientras su compañero de Alpine permanece dos lugares por delante, en una lucha que continúa desarrollándose a lo largo de la vuelta.

La neutralización permitió a los equipos reorganizar sus estrategias y ajustar las diferencias en el clasificador, generando una nueva ventana de acción para buscar rendimientos superiores conforme avanzan las vueltas. Una vez que se completó la parada, la carrera volvió a entrar en ritmo con Verstappen al frente, Russell en segunda posición y Antonelli tercero, en el regreso de la competencia tras el Safety Car.

En las primeras fases de carrera, Alpine se colocó en la parte baja de la clasificación y Colapinto se mantiene en la contienda para escalar posiciones, mientras su compañero francés continúa por delante de él. En tanto, el mexicano-checo Pérez aparece en la 14ª posición con Stroll por delante,圆 marcando un contexto de lucha constante por los puestos de privilegio.

El inicio de la prueba se dio con la largada desde parado, tras las vueltas de formación, y la estrategia de cada equipo marcó el desarrollo inicial. El poleman eligió neumáticos intermedios para el inicio, mientras los pilotos de Mercedes y Ferrari partieron con gomas lisas y Norris optó por los medios, delineando las diferencias que intentarían acortar conforme la carrera se vaya desarrollando.