River superó 2-1 a Atlético Tucumán en un encuentro duro y disputado, que se terminó definiendo en el minuto 46 de la segunda mitad. Tras un dominio intenso que se vio dificultado por la lluvia y un terreno resbaladizo, la visita logró sacar adelante el resultado pese a haber contado con un hombre más durante prácticamente todo el partido.

El rendimiento de la escuadra de Núñez dejó claro que la salida de Chacho Coudet y la llegada de Leonardo Ponzio, en la previa del encuentro, no alteraron de golpe la realidad del equipo. Es más, fue la tercera victoria consecutiva desde que Ponzio asumió el rol de entrenador interino, y River quedó a la espera de los resultados de la jornada para dormirse por primera vez entre los puestos que clasifican a los play-offs. Tras nueve fechas, el conjunto de la banda mostró un avance en la clasificación.

Atlético Tucumán, endeble en su historial reciente (una derrota en 12 compromisos) y ya clasificado a los cuartos de la Copa Argentina, resultó ser un rival duro y competitivo. En el desarrollo del partido se complicó más aún tras la expulsión de Nicola a los 12 minutos del primer tiempo, lo que condicionó el trámite para el Decano.

La historia del encuentro tuvo momentos de tensión: a los 32 minutos del segundo tiempo, Arambarri ganó una entrada fuerte sobre Canelo que, para muchos, merecía roja directa. El árbitro Gariano optó por una amonestación que dejó dudas y no hubo intervención del VAR para revisar la jugada.

En lo futbolístico, River mostró una performance que, si bien no desbordó como para “andar en autopista”, sí exhibió serenidad y recursos para sostener la presión y dejar el marcador a su favor. A veces, el triunfo apareció por la mezcla entre coraje y oficio de varios jugadores, necesarios ante un rival que se defendía con orden y llegaba al área rival con peligro.

Un dato curioso del día fue el traslado del equipo: el ómnibus que debía llevar al plantel desde el hotel al estadio quedó atascado en un desnivel de la ciudad, en medio de la lluvia. Aun así, la balanza se inclinó para River, que logró cerrar el triunfo con la habilitación de un gol decisivo a los 46' de la segunda mitad y con un rival que, pese a la expulsión y las reducidas ocasiones, insistió hasta el final.