Un informe de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis señala que, en la segunda quincena de septiembre, la plaga mostró una nueva retracción en las cinco regiones maiceras, con una caída notable en la abundancia y un crecimiento de las localidades sin presencia del insecto.

En cuanto a la dispersión regional, las áreas endémicas NOA y NEA presentan valores ligeramente superiores a los de hace un año, mientras el Litoral, el Centro Norte y el Centro Sur se mantienen prácticamente igual a esta altura de 2025. Aun así, desde la Red advierten que no hay que bajar la guardia: es clave mantener un monitoreo activo y sistemático de Dalbulus maidis, centrado en dos ejes fundamentales. Por un lado, el manejo de los maíces voluntarios (guachos) para evitar un “puente verde” que permita al vector y a sus patógenos cruzar de una campaña a la siguiente; por el otro, vigilar de forma frecuente las chicharritas en lotes con maíz de primera desde su emergencia, a fin de detectar temprano la presencia del vector y definir estrategias de control para minimizar daños futuros.

En el NOA, donde el 5% de las trampas se ubicó en lotes de maíz temprano, la retracción fue notable: el 24% de las localidades no registró capturas y la categoría de menor abundancia (1 a 4 adultos por trampa) fue la predominante, con el 42% del total. Huasa Pampa (Tucumán) fue la única localidad con mayor abundancia (más de 100 adultos por trampa). El promedio regional cayó un 54% desde la primera quincena de septiembre, de 18,15 a 8,34 adultos por trampa, aunque todavía se mantiene ligeramente por encima del 4,74 de un año atrás.

En la NEA también se consolidó la retracción: un 58% de las localidades no registró chicharritas y un 21% mostró la presencia más baja, mientras que la mayor abundancia se dio en Comandante Fontana (Formosa). El promedio regional fue de 6,85 adultos por trampa, ligeramente por encima de hace un año (4,40). Un 29% de las trampas estuvo instalada sobre maíces tempranos.

En el Litoral, el 67% de las trampas se ubicó en cultivos de maíz y la ausencia de Dalbulus maidis abarcó el 85% de las localidades; el resto presentó la presencia más baja. El promedio de capturas fue de 0,36 chicharritas por trampa, muy cercano al mismo periodo de 2025 (0,14).

En Centro Norte, las localidades sin capturas aumentaron del 61% al 75%. La cobertura y las cifras, sin embargo, muestran una tendencia favorable para la continuidad de la campaña maicera. La información sobre Centro Sur no se detalla en el fragmento disponible.