El mercado local mostró otra jornada de tensión este viernes, con el riesgo país ubicado por encima de los 600 puntos básicos, el nivel más alto del año. La revisión de indicadores que miden la salud de la deuda en dólares aceleró las lecturas negativas sobre los bonos y se sumó al ruido habitual que acompaña a la coyuntura económica.
La subida coincidió con la publicación del INDEC, que marcó un incremento de 4 puntos porcentuales en el índice de pobreza y evidenció una marcada contracción de la actividad económica durante julio. Muchos analistas conectaron ambas señales, sosteniendo que existe una correlación entre el deterioro de la economía y la prima de riesgo.
Otros, en cambio, apuntaron a factores monetarios: la banca central habría reducido significativamente su compra de divisas en septiembre, con apenas 232 millones de dólares adicionales; el dato del viernes refleja que no logró acumular más a lo largo de la semana y el promedio diario del mes queda por debajo de la decena de millones de dólares.
También se mencionó como factor de presión la within de tasas en Estados Unidos: el rendimiento del bono a diez años superó el 5%, lo que desalienta la inversión en activos de riesgo y afecta a los mercados emergentes. Aun así, Argentina habría sufrido un impacto mayor frente a otras economías de la región.
Aun cuando todas estas explicaciones tienen su lógica, la mayoría de los analistas considera que su efecto acumulado no explica por completo la nueva escalada del riesgo país, que ascendió de 402 a 610 puntos básicos en poco más de dos meses.
El mercado mantiene una memoria explícita de lo que podría ocurrir si el kirchnerismo retorna al poder. No hace falta conjeturar mucho: basta revisar antecedentes recientes. En la PASO de 2019, la victoria de Alberto Fernández coincidió con una caída histórica del mercado accionario y una caída del índice de riesgo país hasta alrededor de 2.000 puntos, tras informes de progreso en la reestructuración de la deuda iniciada por el entonces ministro Martín Guzmán, y antecedentes que se intensificaron con la llegada de la pandemia.
Un episodio similar se dio en septiembre del año pasado, cuando los intendentes del kirchnerismo cosecharon victorias en el Conurbano. Los días siguientes registraron caídas superiores al 20% en las acciones y un desplome de bonos, con el riesgo país cerca de los 1.200 puntos. La recuperación vino alrededor de un mes después, impulsada por el resultado de las elecciones legislativas, con foco en la provincia de Buenos Aires.
Con estos antecedentes, no parecen haber motivos para esperar que un eventual regreso del kirchnerismo genere un efecto distinto para los mercados. No obstante, hay voces que señalan que la caída podría ser incluso más severa.



