Desde París, el ministro de Economía, Luis Caputo, abrió la jornada de Argentina Week con el tema de la transformación argentina y las oportunidades de inversión. El encuentro reunió a unas 700 personas, que aguardaron frente a la sede de la OCDE en la Rue de Franqueville para escuchar al titular de la cartera económica.
En su intervención, Caputo abordó los riesgos políticos ligados a las elecciones presidenciales del año próximo, aunque dejó claro que, desde su visión, el principal obstáculo para el país es perder la oportunidad de atraer inversiones. En la alocución, el funcionario enfatizó la importancia de garantizar la seguridad jurídica y la protección de la propiedad privada, tras afirmar haber heredado lo que describió como la peor herencia económica de la historia argentina.
El ministro recordó episodios de estrés económico en los que las respuestas de política pública afectaron directamente a la propiedad privada, citando antecedentes de cesaciones de pago, expropiaciones, confiscaciones, pesificaciones asimétricas y corralitos. Atribuyó esas conductas a dirigentes de distintas corrientes y apuntó, de forma crítica, a sectores que afirmaban defender mercados libres, los cuales, según su lectura, terminaron causando daños significativos sin que ello fuera esperado.
Caputo afirmó que, durante la gestión actual, el gasto público se redujo en un 30% y se logró eliminar el déficit fiscal en el primer mes de gobierno. Anunció que el proyecto de presupuesto enviado al Congreso contempla cuatro años sucesivos de superávit fiscal financiero, algo que catalogó como inédito en la historia del país.
También mencionó que, además del desequilibrio fiscal, la administración heredó al Banco Central un déficit cuasifiscal de unos diez puntos, originado por pasivos remunerados. Señaló que, sin elegir la política monetaria adecuada, probablemente se habría llegado a una hiperinflación. Presentó datos que indican una caída de la inflación: de una tasa diaria cercana al 1,5% a un 32% mensual en el índice de precios al consumidor, lo que, dijo, equivaldría a un 211% mensual en mediciones anteriores.
En su exposición, Caputo atribuyó la generación de divisas a incentivos aplicados sobre la agroindustria, la energía y la minería, sectores a los que calificó como “castigados por el kirchnerismo” por gravámenes altos y señales de precios energéticos deficitarias. Refirió que no se trató de descubrir Vaca Muerta hace dos años, sino de otorgar ahora los incentivos adecuados para ese yacimiento en Neuquén.
El ministro aseguró que entre los elementos de la nueva estrategia está la creación de un régimen de incentivos… (texto original continúa en desarrollo).



