El proyecto de Presupuesto enviado por el Gobierno al Congreso dibuja un cuadro distinto al que se observa en el año en curso para el comercio exterior argentino. Con una economía que se presume volverá a crecer, una marcada recuperación de la inversión y una mejora del consumo, las importaciones volverían a tomar impulso y registrarían un incremento de alrededor de 9,8% en valor, incluso por encima del ritmo esperado para las exportaciones.
Para dimensionar el cambio, conviene comparar con la dinámica observada entre enero y julio de 2026. En ese periodo, las compras externas de bienes cayeron 3,5% respecto de igual tramo de 2025, en un contexto de apertura más rápida de la economía y debilitamiento del consumo doméstico. En contrapartida, las exportaciones crecieron 22,9% interanual y alcanzaron un máximo histórico para los primeros siete meses del año. Esa combinación dejó un superávit comercial de 16.080 millones de dólares, el más alto para ese lapso.
Con miras a 2027, el Ministerio de Economía estima que tanto ventas como compras externas seguirán al alza, pero en la segunda categoría con mayor velocidad. Se prevé que las exportaciones de bienes y servicios aumenten 7,4%, mientras que las importaciones lo hagan en 9,8%. En números redondos, se esperan exportaciones por 133.984 millones de dólares y compras externas por 118.424 millones, lo que dejaría un superávit de 15.560 millones de dólares.
Si se compara con la proyección para 2026, el saldo positivo quedaría por debajo: 16.951 millones de dólares era lo estimado para ese año, por lo que la caída proyectada sería de 1.391 millones.
El escenario de 2027 forma parte del marco macroeconómico previsto en el presupuesto, que contempla un crecimiento del Producto Bruto Interno del 4% para el próximo año. Dentro de ese crecimiento, el consumo privado tendría un aumento de 3,4%, mientras que la inversión experimentaría un salto de 9,2% (frente a la caída estimada de 2,1% para 2026). El consumo público crecería 0,6%.
La mayor actividad económica tendría su correlato en la demanda de bienes y servicios provenientes del exterior: en términos de cantidades, las importaciones crecerían 8,2% en 2027, después de un alza prevista de apenas 1% para este año.
La Asociación Argentina de Presupuesto y Administración Financiera Pública (ASAP) subrayó la magnitud de ese cambio en su análisis del proyecto, señalando la magnitud del incremento esperado en las importaciones como parte de las proyecciones macroeconómicas para 2027. En resumen, el presupuesto dibuja un año siguiente con crecimiento, pero con una brecha menor entre exportaciones e importaciones y un superávit comercial que, si bien positivo, perdería algo de impulso respecto de 2026.



