Racing volvió a dejar una pobre impresión y fue superado por Belgrano por 2-0 en el Cilindro de Avellaneda, un resultado que lo deja muy relegado en la clasificación y prácticamente sin chances de clasificar a los playoffs del Torneo Clausura. Con apenas 12 puntos en juego, el equipo se encuentra a siete puntos del último clasificado, situación que agrava su situación de cara al cierre de la competencia. El próximo domingo, a las 14:45, el conjunto de Avellaneda visitará a Independiente en un clásico que promete ser atravesado por la difícil realidad futbolística que atraviesa la institución.
El estadio vivió una jornada de descontento general, con expresiones de rechazo hacia los jugadores y, en la previa del choque frente al Rojo, hacia la conducción del club. Entre los cánticos, los hinchas realizaron críticas explícitas hacia el presidente Diego Milito, en un marco de tensión que acompañó al equipo hasta el último minuto.
En lo futbolístico, el partido mostró una Serie de aproximaciones de Belgrano y varios errores no forzados de Racing que terminaron por desequilibrar el trámite. El equipo visitante golpeó en el tramo final, con un golazo de Franco Vázquez en el tiempo adicional que dejó sin respuestas a la defensa local.
Entre las notas destacadas de un encuentro con múltiples altibajos, Facundo Cambeses evitó que la derrota fuera aún más amplia gracias a varias intervenciones oportunas en la portería. En la última línea, los juveniles Mateo Martínez y Gonzalo Escudero se esforzaron para contener a los delanteros rivales y buscar un empate que nunca llegó.
Una jugada llamativa del choque ocurrió a los 39 minutos del complemento, cuando Ignacio Rodríguez, con un saque de lateral, dedicó una acción desafortunada: la pelota se le escapó y terminó estando dentro de la cancha, permitiendo que Belgrano tomara posesión de manera incómoda para el local. Ese momento reflejó la irregularidad y la confusión que caracterizaron al rendimiento del equipo durante el encuentro.
El ciclo actual de Racing sigue bajo la mirada crítica de la afición y de la prensa, con Sebastián Romero al frente como entrenador interino tras la salida de Víctor Vojvoda; Romero llegó con la promesa de un "salto de calidad" y la dirección deportiva había subrayado la Copa Sudamericana 2024 como piso de un proyecto, pero los resultados siguen sin acompañar. En este marco, el club deberá replantear su rendimiento y expectativas de cara al clásico ante Independiente, que representa una nueva prueba para un plantel que necesita reaccionar.



