El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció desde Tokio que Argentina tiene vía libre para enviar carne vacuna al mercado japonés, un destino considerado de alta exigencia y de gran valor, tras 20 años sin poder acceder a él. Caputo publicó en X que Japón abrió su mercado a la carne bovina argentina y detalló que ya se acordaron los requisitos sanitarios para la importación desde la zona libre de aftosa con vacunación.
El canciller Pablo Quirno agregó que este entendimiento coloca al producto argentino ante un mercado de alta demanda, que hoy día importa carnes por más de US$3000 millones anuales.
El anuncio se dio durante una visita oficial de representantes de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, y del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), que viajaron a Tokio. El Gobierno subrayó la coordinación entre la Secretaría de Agricultura, el Ministerio de Economía, el Senasa y la Cancillería, que mantuvieron el diálogo político, comercial y técnico necesario para alcanzar el acuerdo tras dos décadas de negociaciones.
Desde la Secretaría de Agricultura informaron que los envíos empezarán una vez que las autoridades japonesas auditen el sistema sanitario argentino. En esa visita se revisarán los protocolos y se definirán qué frigoríficos quedarán habilitados para exportar al mercado japonés.
El Ejecutivo destacó que la apertura genera oportunidades para la producción y las exportaciones, reconoce la calidad de nuestra carne y la solidez del sistema sanitario, y fortalece la estrategia de inserción internacional de Argentina.
Contexto y alcance: Japón reabrió su mercado a la carne vacuna argentina tras 20 años de desconexión. Argentina ya tenía desde 2018 una habilitación para exportar carne bovina a Tokio desde la zona libre de aftosa sin vacunación (en la Patagonia). Este nuevo avance permite extender ese alcance a todo el territorio nacional bajo el esquema de zona con vacunación.
En lo macro, Japón figura entre los mayores importadores mundiales de carne vacuna: su compra promedio es de alrededor de 500.000 toneladas anuales, entre carne fresca y congelada, por un valor superior a US$3100 millones.
Para el sector cárnico argentino, la apertura plena al mercado japonés representa una oportunidad de diversificación en un contexto internacional competitivo y con márgenes ajustados, además de consolidar la reputación sanitaria del país en Asia, una región con demanda creciente de proteínas animales.



