En una entrevista exclusiva con GB News, Mike Waltz, quien representa a Estados Unidos ante las Naciones Unidas, habló sobre la forma en que la Casa Blanca podría gestionar una posible agresión argentina en un conflicto por las Islas Malvinas. El funcionario señaló que la cuestión está atada a la necesidad de desescalar una confrontación que, en las últimas semanas, ha puesto en tensión a Argentina y Gran Bretaña por intereses petroleros en la zona, con amenazas de sanciones y la posibilidad de recurrir a instancias internacionales.

Waltz admitió que la decisión final corre por cuenta del Comandante en Jefe y afirmó que “no se adelantaría al Presidente” al ser consultado sobre si Washington apoyaría militarmente a la Gran Bretaña ante una eventual agresión argentina. De esta manera, dejó claro que la respuesta en materia de intervención militar queda en manos de la Casa Blanca.

El embajador, representante del gobierno de Donald Trump ante la ONU, destacó que Argentina es un “amigo cercano” de Estados Unidos y que Gran Bretaña mantiene una relación especial con Washington. En ese marco, enfatizó que la prioridad sería disminuir la escalada antes de contemplar acciones de mayor envergadura.

En cuanto a la posibilidad de apoyo militar, Waltz reiteró que ese tema está supeditado a la decisión del presidente y de la Administración. Por su parte, Trump ha mostrado ambigüedad respecto a una eventual salida de la neutralidad estadounidense en el conflicto, insinuando en algún momento un apoyo a la Argentina. El funcionario señaló que esa presión sobre Londres se habría intensificado tras el encuentro entre Trump y el primer ministro británico Andy Burnha, hace una semana, y que desde entonces no volvió a pronunciarse sobre la cuestión.