Boca vivió una noche para el recuerdo en la Copa Argentina. Racing dominaba el encuentro y se adelantó 2-0 al inicio del segundo tiempo, postura que parecía encaminar al favorito a las semis. Sin embargo, el panorama cambió cuando Rodolfo Arruabarrena apostó por un cambio de esquema y de caras: Valencia y Villa ingresaron para acompañar a Ascacibar y Velasco, configurando un looked 4-2-4 que encendió la remontada.
El ecuatoriano Enner Valencia, de 36 años, dejó en claro que la juventud no es un requisito para hacer historia. En menos de 40 minutos, anotó tres cabezazos precisos que voltearon el marcador. El primero llegó tras un córner desde la izquierda ejecutado por Blanco; el segundo nació de un centro con rosca de Sebastián Villa; y el tercero, decisivo, fue de cabeza tras un centro desde la derecha de Carlos Palacios.
La reacción de Boca fue vertiginosa y, pese al golpe inicial, encontró la caída de Racing en una ráfaga de jugadas a balón detenido y llegada constante al área. La imagen final del encuentro fue la de los jugadores de Boca celebrando con la hinchada y los abrazos de rigor entre Valencia y el plantel, mientras la gente invadía el césped para agradecer semejante hazaña.
Así, Boca cerró una noche que parecía condenada y dejó al margen a su rival para meterse en las semifinales, donde ahora espera Banfield. Con Valencia como figura indiscutible y Arruabarrena como artífice de la remontada, la historia del encuentro quedará grabada como una de esas noches que trascienden en la memoria de los amantes del fútbol.



