Para cubrir la demanda de pagos de pequeños importadores argentinos, Bind PSP, la unidad de servicios de pago del Grupo BIND, en alianza con Mastercard, presentó Pagos FX. La solución permite cargar pesos en una cuenta virtual (CVU) y transferirlos hacia proveedores extranjeros, con la acreditación en la moneda del acreedor prácticamente de forma instantánea.

En la práctica, la mayor parte de las operaciones de comercio exterior siguen concentrándose en bancos tradicionales, especialmente para empresas que importan más de un millón de dólares al año. Eso deja fuera a miles de actores pequeños, que quedan relegados a vías informales o a costos elevados. En ese contexto, Pagos FX busca atender a este segmento con una propuesta más accesible.

La herramienta está diseñada para MiPyMEs y cuentapropistas que realizan compras al exterior por montos anuales que oscilan entre US$10.000 y US$400.000. También admite operaciones puntuales desde US$300, con un tope inicial por transacción de US$100.000. La plataforma facilita el seguimiento de cada pago durante todo el proceso, reduciendo intermediarios y costos asociados, y posibilita efectuar pagos internacionales sin necesidad de cuentas corresponsales propias ni gestiones directas con bancos extranjeros.

La solución apunta especialmente a la base de la pirámide de COMEX: firmas unipersonales, microempresas y PYMEs, que por fricciones y acceso limitado a herramientas tradicionales encuentran impedimentos para operar a nivel internacional. En su despliegue actual, Pagos FX ya ofrece corredores hacia mercados como Estados Unidos, Brasil, México, China, Canadá, Reino Unido y la zona SEPA, entre otros. Según el corredor, las operaciones pueden procesarse mediante modalidades Instant, Near Real-Time o T+1.

“Operar en el extranjero no debería exigir una estructura financiera compleja detrás de cada pago. Con Pagos FX buscamos ofrecer a las MiPyMEs una alternativa más simple, ágil y trazable para pagar a sus proveedores del exterior”, comentó Alberto Murad, CEO de BIND PSP.

Gerardo Guastavino, Head de Negocios Internacionales del Grupo BIND, señaló que la herramienta apunta a la base más relegada del comercio exterior, donde las fricciones y la falta de acceso a herramientas tradicionales resultan notorias. En cuanto al marco normativo, al tratarse de operaciones con dólar bursátil, la solución está orientada principalmente a empresas que no acceden al Mercado de cambios oficial; el usuario debe cerrar el proceso firmando una declaración jurada que confirme el cumplimiento de la normativa cambiaria aplicable.