Boca Juniors logró una remontada histórica ante Racing Club en la Copa Argentina, cuando parecía que el partido se escapaba y las semifinales quedaban lejos. Racing mandaba con un 2-0 en el inicio de la segunda mitad, pero la entrada de Enner Valencia, de 36 años, transformó la historia en poco más de media hora y el equipo de Rodolfo Arruabarrena terminó imponiéndose 3-2.
Valencia, que ingresó en un momento crucial, fue protagonista absoluto de la remontada. No se limitó a completar jugadas: apareció en tres remates de cabeza que cambiaron el rumbo del encuentro. El primero llegó tras un córner desde la izquierda ejecutado por Blanco; el segundo, de un envío con rosca de Sebastián Villa; y el tercero, en el tramo final, tras un centro desde la derecha de Carlos Palacios. Con cada cabezazo, Boca fue tomando confianza y desbordando a una defensa académica que parecía controlar el partido.
La decisión táctica del entrenador Xeneise también dejó su marca. Arruabarrena movió el tablero: convirtió el esquema para potenciar el ataque y dispuso a Valencia junto a Villa como referentes avanzados, dejando a Ascacibar y Velasco en posiciones de mayor apoyo en un 4-2-4 que desbordó a Racing en los minutos decisivos.
La escena posterior al pitazo de Andrés Gariano mostró a Boca celebrando esta historia que quedará en la memoria de la gente del club y de los amantes del fútbol: jugadores abrazándose frente a La Doce, con los hinchas invadiendo el campo para agradecer la hazaña. El triunfo dejó a Boca a un paso de la final: enfrentará a Banfield en las semifinales.
Racing, por su parte, se quedó con la sensación de haber dejado escapar una oportunidad clara de avanzar; el golpe emocional fue evidente en el césped, donde los eases de los tres cabezazos de Valencia quedaron grabados como historia de una noche que no será fácil de olvidar para ninguno de los equipos.



