En 2023, la inteligencia artificial se destacó como uno de los avances tecnológicos más relevantes, capaz de generar imágenes, redactar textos, responder preguntas e incluso componer canciones con las palabras que se soliciten.
Más allá del uso lúdico, estas herramientas muestran un potencial claro para apoyar investigaciones y resolver problemas complejos, lo que llevó a que figuras influyentes analicen su impacto a futuro. Entre ellas, el cofundador de Microsoft, Bill Gates.
Gates sostiene que, si la IA se desarrolla con criterios adecuados, puede potenciar al usuario en lugar de reemplazarlo. Sus ideas quedan plasmadas en su blog Gates Notes.
Entre las proyecciones del magnate figuran mejoras en la atención sanitaria y en la salud mental, especialmente en regiones con poco acceso a profesionales, mediante apoyos personalizados basados en el historial de cada persona y sus respuestas.
En el terreno educativo, plantea la posibilidad de tutores virtuales para ayudar a los alumnos a superar dificultades, e incluso enseñar matemáticas a través de juegos populares como Minecraft.
A la vez, señala que, aunque la IA cubre múltiples áreas necesarias para la sociedad, el ser humano debe seguir trabajando en su desarrollo y en el cuidado de las personas. Por ello, los puestos vinculados al diseño y al perfeccionamiento de la tecnología serían menos susceptibles a la desaparición, y las profesiones relacionadas con energía y tecnología podrían mantenerse vigentes si evolucionan junto a la IA.
Asimismo, subraya que los cambios no serían súbitos ni drásticos; se irán incorporando de manera gradual. En una primera etapa, la IA funcionaría como un asistente capaz de realizar tareas como envíos y otras labores logísticas, entre otras funciones.



