Los puertos USB que suelen ubicarse en la parte trasera o en los costados de un monitor no están pensados para la señal de video. Su función es extender la conexión de la computadora: mediante el concentrador integrado, se pueden enchufar teclado, ratón, webcam o pendrives y comunicarlos con la PC a través del propio monitor.
El modo de operación difiere entre modelos. En algunos displays, la transmisión de video y la red de puertos USB funcionan de forma independiente: la imagen viaja por HDMI o DisplayPort, mientras que un cable USB vincula el monitor a la computadora para activar el concentrador. En los equipos que admiten USB-C, es posible usar un solo cable para llevar la señal de video, los datos de los periféricos e incluso, en ciertos casos, suministrar carga a la notebook.
Un monitor con concentrador USB maneja dos tipos de conexión: una entrada que envía información desde el monitor hacia la PC y salidas que reciben información de los periféricos y la transmiten a la PC a través de la entrada.
No existe un estándar único para la distribución de estos puertos. Un modelo puede contar con dos salidas USB-A y una entrada USB-B, mientras que otro puede utilizar USB-C como enlace de entrada. La forma más confiable de saber cómo están asignados los puertos es revisar la etiqueta del monitor o su manual.
A menudo, este detalle pasa desapercibido cuando la conexión se realiza por HDMI o DisplayPort, ya que ninguno de esos estándares transporta el tráfico USB necesario para que funcione el concentrador. En esos casos, es imprescindible un cable USB ascendente para que las salidas operen correctamente.
El USB-C puede combinar video, datos y energía cuando el hardware lo permite. El modo alternativo DisplayPort habilita la transmisión de video junto con datos, mientras que el USB Power Delivery puede cargar la notebook a través del mismo cable. Pero USB-C describe la forma física del conector; la compatibilidad real con protocolos como USB 3.2, USB4 o Power Delivery depende de cada dispositivo.
Una de las maneras más simples de aprovechar estos puertos es dejar conectados de forma permanente periféricos que no requieren alta velocidad, como teclado, mouse, receptor inalámbrico o webcam. Esto evita ocupar puertos de la notebook o la torre y, si el usuario suele desconectar la notebook para trasladarla, al reconectar el cable ascendente del monitor los accesorios vuelven a vincularse de manera automática.
Los puertos laterales también pueden usarse como punto de conexión para almacenamiento externo ocasional, como pendrives o discos portátiles, dado que suelen estar más al alcance que los puertos traseros de la PC.
En última instancia, conviene revisar el modelo específico para entender la distribución exacta de entradas y salidas y así aprovechar al máximo las capacidades del monitor.



