La noche en el estadio José Amalfitani arrancó con una atmósfera tensa. La hinchada de Vélez mostró su malestar hacia el plantel por una deuda de primas, a tal punto que la protesta se convirtió en un hecho visible fuera de la cancha: algunos jugadores llegaron al recinto en autos particulares y, al ingresar, vistieron ropa de civil, dejando para el calentamiento y el partido la indumentaria del club.
Según la versión de la dirigencia, el problema no sería salarial —los sueldos están al día y se pagan el día 20 de cada mes—, sino una deuda vinculada a primas pendientes. Desde la gestión reconocieron que ese atraso afectaría principalmente a un grupo reducido de nueve jugadores, en su mayoría referentes. En paralelo, el cuerpo técnico, encabezado por Guillermo Barros Schelotto, decidió que los 23 jugadores citados para el encuentro viajaran al Amalfitani para afrontar el partido, dejando entrever que la decisión formaba parte de la presión del plantel.
En el inicio del encuentro, un sector de la parcialidad encapuchada subió al alambrado de la tribuna Popular Este y desplegó un mensaje crítico hacia los jugadores, una señal de la tensión que vivía el club fuera del césped.
El Mellizo Barros Schelotto, por su parte, dejó claro que la solución pasa por el diálogo entre la dirigencia y el plantel: "La dirigencia y el equipo deben conversar para evitar que este tipo de situaciones se repitan; con buena voluntad de ambas partes, se podrá resolver y no habrá problemas en el futuro." Sus palabras apuntaron a buscar una salida constructiva y a evitar que el conflicto afecte lo deportivo.
Durante el desarrollo del partido, el resto de la gente en las tribunas no elevó cánticos contra los jugadores y aguardó el desenlace del encuentro, que mostró a Vélez concentrado en sumar puntos y subir en la Zona A, acercándose, además, a Independiente Rivadavia en la tabla.
En lo futbolístico, Vélez logró voltear un resultado adverso para imponerse 3-2 ante Tigre, en un segundo tiempo intenso y con un cierre de alto voltaje. Con este triunfo, el Fortín se colocó entre las posiciones de vanguardia de la zona, buscando consolidar el rendimiento colectivo a partir de un rendimiento más sólido en casa, con la mirada puesta en escalar posiciones y, de paso, acercarse a sus principales perseguidores.



