Romário no tardó en responder a la despedida de Lionel Messi de la Selección argentina. Pocos días después de que se apagaran las luces del estadio Monumental de Núñez, el ex delantero brasileño escribió en O Dia una columna en la que, tomando como marco el adiós del capitán albiceleste, zanja la discusión: Messi es un fenómeno, pero Pelé lo supera. Según su lectura, no habrá otro jugador con esa mezcla de técnica, velocidad y claridad de juego que ofreció Pelé hace ya medio siglo.

En su repaso, Romário destaca su propia trayectoria: disputó más de 70 partidos con la Verdeamarela, anotó 55 tantos y fue elegido mejor jugador del Mundial de Estados Unidos 1994, torneo en el que convirtió cinco goles y coronó a Brasil campeón. También recuerda su paso por el PSV Eindhoven, donde convirtió 165 goles en 167 encuentros y contó con tres títulos de Eredivisie, y por el FC Barcelona, en la campaña 1993-94, cuando anotó 30 veces en 33 duelos y levantó La Liga. Entre sus logros también enumera dos Copas América y una Copa Confederaciones; y, según sus propios registros, habría logrado el gol número 1.000 en 2007, aunque el registro oficial se detiene en 772.

La columna de Romário también revive el día en que dejó de vestir la camiseta de la Verdeamarela. Fue en 2005, ante Guatemala, en un partido que Brasil ganó 3-0. Detalla que fue un día de gran emoción: al marcar su último gol con la selección, mostró debajo del uniforme la camiseta con el mensaje “Tengo una hijita con síndrome de Down que es una princesita”, en alusión a Ivy, la bebé que cumpliría un mes.

El texto traza, además, un paralelismo con Messi. En el encuentro en el que el rosarino se despidió, el partido bautizado como “el último tango”, Brasil no estaba en juego y Argentina venció 3-0 a Benín; Messi convirtió de penal su 126º gol con la celeste y blanca en su partido 208 y se retiró con la voz entrecortada. A la salida, afirmó, conmovido, que pensar en no volver le costaría mucho y que, para él, vestir la camiseta argentina es lo más hermoso que puede ocurrir. Señaló también que siente que es el momento de dejar la actividad.

Al día siguiente, Messi utilizó Instagram para completar lo dicho en el campo: exprimió su gratitud hacia Argentina y, en un segundo mensaje, compartió una imagen con la camiseta y remató imitando uno de sus festejos más icónicos, aquel celebrado tras el gol frente al Real Madrid.