Estudiantes entregó una clasificación que parecía difícil de sostener, sobre todo por el contexto caliente que se vivió en San Pablo. El conjunto dirigido por Leandro Benítez se impuso 1-0 a Corinthians y se adjudicó el pasaje a las semifinales de la Copa Libertadores, quedando como la única representación argentina en esa instancia. Alexis Castro fue, una vez más, el protagonista con los goles de Estudiantes a lo largo de la serie, convirtiéndolo en el eje ofensivo del equipo en estos duelos frente al conjunto brasileño. Por su parte, Memphis Depay tuvo la última oportunidad para igualar el marcador en tiempo de descuento, pero falló desde el punto penal.

El encuentro tuvo momentos de alta tensión: a los tres minutos, Bruno Bidón recibió una amarilla que marcó el tono áspero del choque. Además, hubo polémica por un penal no sancionado a favor de Corinthians luego de una acción de González Pírez sobre Gabriel Paulista, una decisión que el VAR no terminó revisando. En lo futbolístico, Estudiantes sintió la ausencia de Tiago Palacios, quien volvió de un desgarro y no mostró su mejor versión; el uruguayo, que aporta desequilibrio y juego asociado, reaparecería tras el compromiso en la final de la Supercopa Internacional frente a Rosario Central, programada para el 26 de septiembre. En cuanto a Joaquín Correa, también hubo señales de que el equipo sufrió la pérdida de ritmo por una molestia muscular, lo que obligó a buscar soluciones en la circulación del balón.

Detrás del logro de Estudiantes hay una lectura amplia sobre la actualidad del fútbol sudamericano: Brasil mantiene una corriente dominante en la Libertadores, con siete títulos consecutivos desde 2019 y un historial que enfrenta a los clubes brasileños con la historia de los argentinos cada vez más desigual. Según las cifras que circulan, desde la década pasada, los brasileños lideran la supremacía continental, mientras que los argentinos, pese a esfuerzos relevantes, encuentran la mayor dificultad para revertir las series de eliminación directa.

En la geometría de los cruces entre argentinos y brasileños, el balance reciente es duro para los primeros: en 22 llaves de ida y vuelta, los argentinos ganaron apenas cuatro. Estudiantes —contrario a la tendencia general— se convirtió en la referencia con tres victorias en series ante rivales brasileños: 3-0 a Fortaleza (2022), 1-0 a Flamengo (2023, aunque cayeron por penales) y el triunfo sobre Corinthians para avanzar. Entre los vencedores de otros cruces se cuentan River ante Internacional (2023), Vélez ante Fortaleza (2025) y, en el tramo más reciente, Platense frente a Fluminense.

La noche en la Arena no dejó dudas sobre el impulso que representa para Argentina haber alcanzado estas semifinales, pese a la constelación de retos que impone la hegemonía brasileña en la competencia.