En una exposición realizada ayer, el vicepresidente del Banco Central (BCRA), Vladimir Werning, presentó ante el marco de la Semana Mundial del Inversor, en un evento organizado por la Comisión Nacional de Valores (CNV), las medidas que la autoridad está preparando para acelerar la concesión de crédito. El funcionario subrayó la necesidad de fomentar el ahorro doméstico y crear incentivos para financiar la inversión.
Según explicó la institución, los cambios buscan promover la competencia entre oferentes, mejorar la calidad crediticia de los deudores y disminuir el costo transaccional de las operaciones crediticias. Las propuestas están siendo elaboradas por tres organismos: el BCRA, la CNV y el Ministerio de Desregulación.
Para ampliar el acceso a préstamos personales, se contempla una mayor flexibilidad en el uso del código de descuento, de modo que las entidades financieras puedan descontar directamente las cuotas del salario de los trabajadores.
Banco de bancos y fintechs llevan tiempo reclamando un esquema más eficiente. Esta vía de cobro, además de simplificar la cobranza, podría traducirse en tasas más bajas al disminuir la morosidad de estos créditos en línea.
En el caso de los empleados públicos, ya se incorporó la posibilidad de ceder el código de descuento a otra entidad, lo que aporta mayor seguridad para la cartera y facilita el fondeo.
Para los empleados privados, la intención es centralizar los flujos a través de COELSA, mientras que la cesión de fondos quedaría en manos del propio empleado, reduciendo la carga administrativa para el empleador.
En el ámbito de los comercios, se avanza con la habilitación de la financiación de cupones. Así, los comercios podrían recibir el dinero de inmediato, en lugar de esperar hasta 21 días, como ocurre actualmente.
Si bien la opción ya está disponible entre casi todos los procesadores de cobros digitales, hasta ahora se limitaba a comercios-cliente. La propuesta es permitir que ese cupón se negocie de forma libre, aumentando la cantidad de oferentes que podrían descontarlo como si fuera un cheque.
La expectativa es que esa mayor participación de actores en el mercado contribuya a una reducción de las tasas de interés. Este instrumento se anunció hace más de un año, pero todavía no se implementó.
En cuanto al financiamiento para las empresas, se avanza hacia un sistema federal de garantías, orientado a emular, al menos en parte, lo que hoy ofrecen las Sociedades de Garantía Recíproca (SGR). Bajo la propuesta, los socios podrían aportar avales para respaldar créditos, buscando ampliar la cobertura y facilitar el acceso al financiamiento.



