Tesla arrancó la producción en gran escala de su camión eléctrico Semi en una planta dedicada en Sparks, Nevada, casi nueve años después de que Elon Musk presentara el vehículo en 2017 con la promesa de fabricarlo desde 2019.

La empresa comunicó el inicio a través de un hilo de trece publicaciones en X, dedicado al Semi, difundido tras un evento celebrado el 24 de septiembre en la instalación, situada junto a la Gigafactory de Nevada, en Sparks.

La planta cubre 167.000 metros cuadrados (1,8 millones de pies cuadrados) y fue diseñada para fabricar 50.000 camiones al año, es decir, aproximadamente 1.000 unidades semanales en su capacidad máxima.

El Semi tuvo entregas limitadas y hechas a mano desde diciembre de 2022, cuando PepsiCo recibió los primeros ejemplares, cliente clave del programa. La transición a fabricación en serie se demoró años, ya que Tesla priorizó el suministro de baterías para sus autos de pasajeros; ese cuello de botella se superó al producir las celdas 4680 que alimentan al Semi en el mismo complejo de Sparks.

En el acto de lanzamiento participaron Dan Priestley, director de ingeniería del Semi, y Lars Moravy, vicepresidente de ingeniería de vehículos de Tesla. Priestley afirmó que la planta apunta a 50.000 camiones anuales y que la expansión generará más de 3.000 empleos, según CNBC.

La versión de producción reduce unos 450 kilogramos respecto del modelo original, incorpora dirección eléctrica sin bombas hidráulicas y ofrece dos variantes: autonomía estándar de 523 kilómetros (325 millas) y de mayor alcance de 805 kilómetros (500 millas), ambas con una carga máxima de 82.000 libras.

El camión admite carga de 1,2 megavatios mediante los cargadores Megacharger de Tesla, que pueden recuperar hasta el 60% de la autonomía en 30 minutos, y la compañía afirmó que su flota registra una disponibilidad operativa superior al 98% en lo que va de 2026, según Priestley.

Tesla no confirmó un precio oficial durante el evento, pero medios como Electrek indicaron que la versión de mayor autonomía podría cotizarse en unos 290.000 dólares y la de autonomía estándar en unos 260.000 dólares, aproximadamente un 60% más cara que los 180.000 dólares anunciados en 2017.

El director ejecutivo Elon Musk había descrito la ecuación económica del camión como “una decisión obvia en materia de costo total de propiedad”, asegurando que resulta “mucho, mucho más barata que cualquier otro medio de transporte disponible”, según Teslarati.

Entre las compañías que exhibieron sus logos en el evento de Sparks estuvieron PepsiCo, DHL, US Foods, ABF, Einride, IMC Logistics y WattEV, y Tesla afirmó que también usará parte de la flota para sus propias operaciones logísticas.