El Gobierno avanza con la remisión al Congreso de seis tratados internacionales de propiedad intelectual que forman parte de los compromisos del acuerdo comercial con Estados Unidos. Los expedientes ya están tramitándose dentro del Poder Ejecutivo y la intención es que, en primera instancia, ingresen por la Cámara de Diputados.
En los despachos vinculados a la implementación del entendimiento bilateral aseguran que, de los primeros seis, ya existen los expedientes en curso. Desde la Casa Rosada subrayan que el objetivo es avanzar en aquellos puntos que sean factibles de concretar, manteniendo en suspenso otras partes del acuerdo, en particular el capítulo arancelario.
Los tratados abarcan distintas áreas de propiedad intelectual. El paquete incluye el Convenio de Bruselas de 1974, relativo a las señales transmitidas por satélite; el Tratado de Budapest, orientado a reconocer en distintos países un depósito de microorganismos realizado ante una autoridad internacional para procesos de patentes; el Acta de Ginebra del Arreglo de La Haya sobre el registro internacional de dibujos y modelos industriales; el Protocolo de Madrid, que facilita la protección internacional de marcas a través de un sistema centralizado; el Tratado sobre el Derecho de Patentes; y el Tratado de Singapur sobre el Derecho de Marcas.
Aún no está definido formalmente por qué cámara se iniciará el tratamiento. Si bien los convenios internacionales pueden ingresarse por Diputados o por el Senado, en el Gobierno señalan que la opción con mayor probabilidad es comenzar por la Cámara baja.
Este paquete surge directamente del Acuerdo sobre Comercio e Inversión Recíprocos suscrito con Estados Unidos. El texto establece que la Argentina deberá remitir esos seis convenios y otro relacionado con variedades vegetales al Congreso para su consideración y votación antes de finales de 2027.
El primer tratado pendiente, el Convenio de Bruselas de 1974, crea mecanismos para impedir la distribución no autorizada de señales que transportan programas transmitidos por satélite. El segundo, el Tratado de Budapest, permite que un depósito de microorganismo realizado ante una autoridad internacional sea reconocido por los países adheridos para procedimientos de patentes, evitando repetir el depósito en cada jurisdicción.
El paquete también incluye el Acta de Ginebra del Arreglo de La Haya para el registro internacional de diseños industriales y el Protocolo de Madrid para la protección internacional de marcas. Completa la lista el Tratado sobre el Derecho de Patentes y el Tratado de Singapur sobre el Derecho de Marcas, que buscan armonizar requisitos formales y establecer estándares comunes en los trámites administrativos relacionados con marcas.
Queda pendiente un séptimo compromiso del acuerdo bilateral, que seguirá una vía distinta.



