En medio de los debates sobre la actualidad del fútbol argentino, River Plate redobla la apuesta y avanza con un plan global para intentar reformular aspectos clave de la estructura de la AFA. Este lunes, el club anunció que mañana entregará ante el Comité Ejecutivo de la AFA un “documento crítico” que busca proponer cambios desde adentro de la entidad. En el propio comunicado, la conducción de la institución sostiene que “no hay lazos tendidos; volvemos a plantear las cuestiones desde adentro”.
La representación del club en la reunión que se llevará a cabo este martes a las 11 en el predio Lionel Messi de Ezeiza estará a cargo del vicepresidente Ignacio Villarroel. El documento describe un diagnóstico y una propuesta concreta para cada uno de los ámbitos que, según River, hoy condicionan la competencia.
Seis ejes estructuran la iniciativa, entre ellos el formato de los torneos, el calendario de los mercados de pases, el arbitraje, los recursos económicos que genera la AFA y los derechos televisivos, entre otros puntos. Un tema central del planteo es la reducción gradual de la Primera División desde 30 equipos; no se especifica si el objetivo final es regresar al tradicional formato de 20 clubes. Cabe recordar que la cifra de 30 surgió de un acuerdo entre Julio Grondona y el gobierno de Cristina Kirchner tras el ascenso de 10 equipos desde la Primera Nacional. En años posteriores hubo intentos de recorte a 28 y 26, pero bajo la gestión de Claudio Tapia se mantuvo la cantidad de 30.
Otro punto destacado es la necesidad de fijar reglas que no sufran modificaciones a mitad de la competencia. En este sentido, River alude a la controversia por la existencia de un título de la Tabla Anual para 2025 otorgado al campeón, en desmedro de lo que inicialmente estipulaba el reglamento; para este año, dicho título se definió para el equipo que acumule más puntos en la suma de Apertura y Clausura, sin playoffs.
En lo relativo al arbitraje, River propone rediscutir las funciones de los responsables y, sobre todo, establecer criterios objetivos para las designaciones, junto con una evaluación de rendimiento y un comité independiente encargado de auditar el sistema. Este aspecto podría encontrar apoyo entre otros clubes críticos de la gestión de Federico Beligoy, titular de la Dirección Nacional de Árbitros, dependiente de la AFA.
La conversación viene rodeada de tensiones en el seno del fútbol argentino. En su última aparición pública, el presidente Stefano Di Carlo sostuvo que River recibió perjuicios en los últimos cinco partidos, y subrayó que las mejoras no pueden ser meramente “políticas” sino sustantivas. Su intervención coincidió con críticas a momentos en que, según señaló, el arbitraje y el uso del VAR no estuvieron a la altura.



