En una tarde marcada por la lluvia y un José Fierro convertido en barrizal, River logró un triunfo valioso frente a Atlético Tucumán, perforando la línea de un rival duro y con historia reciente favorable. El equipo de Leonardo Ponzio, en pleno proceso de transición tras la salida de “Chacho” Coudet, obtuvo su tercer triunfo consecutivo y, tras nueve jornadas, se acercó a los puestos que llevan a los play-offs.
Atlético Tucumán llegaba con buen rendimiento reciente —una derrota en 12 partidos y clasificación a cuartos de la Copa Argentina— y se hizo sentir desde temprano, incluso con la expulsión de Nicola a los 12 minutos del primer tiempo, dejándolo con diez durante gran parte del encuentro. River, por su parte, aprovechó la circunstancia para sostener la tenencia y buscar la presión sostenida.
El momento decisivo llegó a los 46 minutos del segundo tiempo: River convirtió el gol que desequilibró el partido, en un marco en el que ya dominaba con un hombre de más durante casi todo el complemento. En lo futbolístico, la visita mostró algunos signos de mejoría, pero la igualdad se mantuvo hasta el final, con el resultado ajustado que favoreció al puntero en ese tramo del torneo.
Una jugada que pudo haber cambiado el libreto llegó a los 32 minutos del complemento, cuando Arambarri, de River, tuvo una entrada dura sobre Canelo que, de haber sido sancionada con roja directa, podría haber modificado el curso del partido. El árbitro Gariano mostró apenas amarilla y no intervino el VAR para revisar la acción, una decisión que alimentó las críticas sobre el desempeño de los árbitros en el fútbol argentino.
El viaje de la delegación de River hacia el estadio no estuvo exento de contratiempos: el ómnibus que los trasladaba desde el hotel quedó atascado en un desnivel, en medio de la lluvia característica de la jornada.
Futbolísticamente, River no exhibió un desempeño de autopista, pero sí mostró una versión más estable y confiada que va consolidando en este nuevo ciclo. El equipo, que necesita sostener este rendimiento, logró convertir la garra y la ejecución en un resultado positivo frente a un rival de tradición y reclamos recientes, reforzando la idea de un proceso en curso bajo Ponzio y la oportunidad de afianzarse en zonas de clasificación para los playoffs.



