La firma surcoreana eleva el papel de sus relojes inteligentes al integrar más funciones de monitoreo y bienestar, buscando que el wearable deje de ser una simple extensión del teléfono para convertirse en un centro de análisis de la salud y el rendimiento diario. Tanto el Galaxy Watch9 como el Ultra2 incorporan herramientas de salud, un enfoque de entrenamiento más ambicioso y una integración más profunda con tecnologías de inteligencia artificial.

Ambos modelos comparten Samsung BioActive, una plataforma que fusiona un sensor óptico de bioseñales, la lectura de ECG y un análisis de impedancia bioeléctrica. A este bloque se suman sensores de temperatura, acelerómetro, barómetro, giroscopio, sensor geomagnético y sensor de luz, configurando un paquete capaz de recolectar datos continuos para la salud y la actividad física. Las diferencias entre ellos aparecen principalmente en la construcción, la autonomía y las funciones pensadas para usos más exigentes.

El equipo de Samsung, representado por TM Roh, destacó que estos nuevos relojes marcan un avance significativo en la visión de la compañía sobre la salud: al vigilar de forma permanente los signos vitales desde la muñeca, se convierten en acompañantes proactivos que transforman los datos cotidianos en información útil y alertas oportunas.

El Galaxy Watch9 llega en versiones de 40 y 44 mm, con una carcasa de aluminio. Su pantalla Super AMOLED alcanza un brillo máximo de 3.000 nits. En cuanto a la batería, ofrece 390 mAh en la versión de 40 mm y 445 mAh en la de 44 mm, según Samsung esto implica entre 10 y 15 horas más de uso respecto a la generación anterior, un cambio orientado a mantener la monitorización durante todo el día y también durante la noche.

Por su parte, el Galaxy Watch Ultra2 está diseñado para quienes requieren un equipo preparado para actividades al aire libre. Su carcasa es de titanio, la pantalla Super AMOLED llega hasta 5.000 nits y la batería es de 800 mAh, con una capacidad prácticamente un 35% superior a la generación previa. Además, ostenta certificación IP69K, resistencia de 10 ATM y certificación EN 13319, atributos que lo habilitan para experiencias exigentes como trail running y buceo.

En el ámbito de entrenamiento, Samsung incorpora un Entrenador de carrera que, tras evaluar una salida de apenas 12 minutos, utiliza datos de ritmo y condición física para proponer un plan personalizado. Durante la sesión, surge orientación en tiempo real y el programa puede ajustarse para sostener la intensidad deseada por el usuario.

El Watch Ultra2 añade funciones específicas para trail running. En su modo Trail, registra información relevante de la ruta, como elevación, y otros parámetros que ayudan a planificar y seguir rutas con mayor precisión. En conjunto, los nuevos modelos buscan que el reloj sea una herramienta integral de salud, entrenamiento y rendimiento para distintos estilos de vida.