Según los datos publicados por el Banco Central (BCRA), el stock de financiamiento en dólares para el sector privado avanzó 3% en promedio durante septiembre y 3,8% al último día hábil del mes. La categoría más dinámica fue la hipotecaria, con un incremento de 10,6% en promedio y 13% al cierre. También se fortaleció notablemente el stock de préstamos en dólares a través de tarjetas, que mostraron un alza de 8,3% promedio y 28,2% entre agosto y septiembre. Los préstamos prendarios crecieron 1% y 0,5% en las dos mediciones respectivas.

Si bien no es posible identificar quién ostenta cada línea, es probable que el impulso de las hipotecarias responda a operaciones de empresas más que de hogares.

A mediados de agosto, el Gobierno flexibilizó la colocación de créditos en dólares para que cualquier empresa pueda financiarse en moneda extranjera, independientemente de su actividad o de si genera ingresos en USD. Antes de esa modificación, las líneas en divisas estaban reservadas para firmas integrantes de la cadena exportadora.

Pese a esa flexibilización, las líneas comerciales en dólares no mostraron una gran dinámica en septiembre. En el caso de los documentos, el stock avanzó 2,3% en promedio y 2,4% de punta a punta. En contraste, el saldo de adelantos en moneda extranjera registró una caída sustancial: −9,3% promedio y −11,5% al finalizar el mes.

En el extremo opuesto, los créditos en pesos siguieron sin mejorar, en un contexto de morosidad elevada. El stock nominal creció apenas 1,4% tanto en promedio como al fin de mes, lo que implica una caída real una vez considerado el efecto inflacionario. Según LCG, la caída mensual real rondó el 0,6% y la variación anual, el 1,1%.

Entre las líneas orientadas a familias, las que tienen garantía real mostraron los mejores números: hipotecarios subieron 4,9% en promedio y 5,5% de punta a punta; los prendarios, 2,8% y 3,3%, respectivamente. En cambio, las líneas para consumo registraron los peores resultados: préstamos personales +1,4% promedio y +2,4% a fin de mes; los préstamos con tarjetas de crédito avanzaron apenas 0,1% en promedio y cayeron 1,8% al cierre.

Desde LCG señalaron que no esperan un cambio sustancial en la dinámica de los créditos en pesos, dado que la oferta y la demanda siguen condicionadas por los altos niveles de morosidad.