El ministro de Economía, Luis Caputo, comunicó este martes el fallo de sobreseimiento para sus hermanos Flavio, Hugo y Rosana Caputo en una causa que investigaba si Caputo Hermanos S.A., la empresa constructora de los hermanos, habría aportado fondos a la agrupación Revolución Federal, conocida por protestas contra la administración de Alberto Fernández y, en 2022, relacionada con el intento de atentado contra la entonces vicepresidenta Cristina Kirchner.
En su mensaje publicado en X, Caputo afirmó que la investigación se inscribe dentro de lo que calificó como la “persecución más ridícula de la historia”, alegando además complicidad de una parte del mundo periodístico. El ministro se preguntó si detrás de la causa hay un objetivo político y señaló que, en ese marco, lo central no serían las personas sino el daño que se busca provocar.
El expediente evaluaba si Caputo Hermanos S.A. financió actos del grupo Revolución Federal ocultando pagos como contrataciones de carpintería para la remodelación del edificio Espacio Añelo, ubicado en la zona de Vaca Muerta. Caputo sostuvo que la obra fue real y, mediante documentación analizada en el marco de la causa (remitos, facturas, transferencias e informes de AFIP y bancos), se habría comprobado la ejecución de la obra, la fabricación y entrega de muebles, y la existencia de proveedores vinculados, lo que, a su entender, refuerza la tesis de una operación genuina y no de una maniobra para canalizar fondos al grupo.
En la síntesis del presidente del proceso, Caputo señaló que la cronología de las gestiones entre Rosana Caputo y Jonathan Morel (uno de los integrantes de Revolución Federal) habría comenzado antes de la creación del grupo, en mayo de 2022, lo cual complicaría la hipótesis de financiación de la organización desde la empresa familiar. De este modo, afirmó que el fallo desarma la teoría de un financiamiento simulado y respalda la necesidad de distinguir entre una obra real y un esquema de desvío de recursos.
El fallo terminó con el sobreseimiento de los tres hermanos, dejando atrás la hipótesis de financiamiento de Revolución Federal y cerrando una investigación que había generado marcadas expectativas políticas y mediáticas.



