Estudiantes de La Plata, conducido por Alexander Medina, consiguió su pasaje a las semifinales de la Copa Libertadores tras vencer 1-0 a Corinthians en el Neo Química Arena. El único tanto lo convirtió Alexis Castro a los 42 minutos del segundo tiempo, en una acción que perpetuó la superioridad del conjunto platense a lo largo de la serie (empate 1-1 en La Plata y victoria 1-0 en San Pablo).
El elenco argentino sostuvo la iniciativa con dos líneas de cuatro y controló las áreas, imponiendo la posesión sobre un Corinthians que 50.000 espectadores alentaron desde las gradas pero que no logró cambiar el rumbo del encuentro. Muslera respondió oportuno ante un par de aproximaciones locales, y Estudiantes encontró su mejor momento cerca del cierre: un derechazo de Burgos, poco antes, asomó como posible definitorio.
En la búsqueda de un desahogo, Corinthians rozó el gol, pero un fallo en la primera línea defensiva permitió que Estudiantes mantuviera la ventaja. En el tramo final, se produjo una jugada clave: Leandro González Pírez cometió una mano en el área en el sexto y último minuto de descuento, otorgando al local un penal cuyo desenlace quedó sellado en la última jugada del partido.
La atajada de Muslera ante Bidu y la solidez del doble pivote formado por Castro y Piovi consolidaron la idea del Pincha, que también tuvo a Correa como referente en la distribución y al Tucu manejando los tiempos junto a Carrillo. Con el pase a semifinales asegurado, Estudiantes mirará hacia una posible revancha con Flamengo, rival que lo eliminó en la edición anterior con polémica en La Plata. Flamengo, por su parte, debe cerrar su cruce ante Independiente del Valle este jueves luego del 2-0 obtenido en Ecuador.
En conjunto, la serie siguió un registro claro: Estudiantes fue superior a lo largo de los dos encuentros, consiguió la victoria en Brasil y mantiene intacta la ilusión de avanzar en una competencia que le sienta bien y que lo coloca entre los cuatro mejores de América. El Pincha buscará sostener esa exigencia en la próxima fase, con la intención de convertir esa mística en un nuevo capítulo de gloria.



