El tramo post carrera de Franco Colapinto estuvo marcado por su rechazo a la estrategia de Alpine en el Gran Premio de Baréin de Fórmula 1, disputado en Malasia, donde terminó 13º tras haber partido 21º. El piloto argentino explicó a ESPN que la largada fue extremadamente complicada porque, con la pista aún mojada, él y su compañero Pierre Gasly patinaron al momento de salir.

Colapinto consideró que la elección de usar neumáticos de piso seco fue incorrecta y que, de haber salido con un trazado distinto, habría sido necesario arriesgar para intentar avanzar, lo que no habría garantizado el éxito. “La decisión fue errónea y complicó todo; a veces hay que esperar a un auto de seguridad, porque con la goma lisa no había margen”, señaló, describiendo una tarde muy dura en el paddock. Afirmó que la pista tardó en secarse más de lo esperado, lo que aumentó la mala fortuna.

Aun así, dejó asentado que, con gomas nuevas, logró un ritmo razonable y adelantó a varios autos que venían por delante, aunque sin opciones reales de marcar diferencias en el pelotón. Cerró mirando hacia el futuro: “hay que dejar esto de lado y enfocarse en Singapur”.

Alpine, por su parte, comunicó a la prensa argentina que la estrategia consistió en iniciar la carrera con neumáticos blandos para ambos autos, decisión tomada tras valorar las impresiones de los pilotos y el análisis de la competencia. El equipo sostuvo que, a veces, los riesgos rinden frutos y, otras, no; simplemente, fue uno de esos días. Añadieron que realizarán un análisis posterior a la carrera sin buscar culpables y que seguirán unidos hacia Singapur.

La carrera dejó a Alpine sin sumar puntos, perdiendo terreno en la lucha por el quinto lugar del Campeonato Mundial de Constructores frente a Racing Bulls, que sumó siete puntos gracias al séptimo lugar de Liam Lawson y el décimo de Arvid Lindblad. El equipo satélite de Red Bull, con sede en Faenza, alcanzó 90 puntos frente a los 68 de Alpine.

Verstappen, por su parte, fue el ganador en Sepang, repitiendo aquel triunfo de 2017 y marcando su primera victoria de la temporada con Red Bull; el piloto holandés había logrado la pole position en esa jornada.