En un viaje a la provincia de Salta, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, junto con el jefe de Gabinete, Diego Santilli, asistieron a la apertura de la Planta II del Proyecto Sal de Oro, ubicado en el Salar del Hombre Muerto, en la región de La Puna. Los funcionarios estuvieron acompañados por el vicejefe de Gabinete, Ignacio Devitt, y el secretario de Comunicación y Medios, Fabián Fernández, en una movida que busca sumar apoyos para la reforma política que propone suspender las PASO.
En la actividad, también se firmó un Memorándum de Entendimiento destinado a impulsar las etapas III y IV del proyecto, con la meta de alcanzar una producción anual de 100.000 toneladas de productos de litio. Se presentó el informe de finalización de la obra y se llevó a cabo la inauguración formal de la Planta II. Entre los asistentes se contaron el CEO de POSCO Holdings, Chang In-hwa; el embajador de Corea del Sur en Argentina, Lee Chong Hwa; y los gobernadores de Salta, Gustavo Sáenz, y de Catamarca, Raúl Jalil. Además participaron la cúpula de la administración nacional, encabezada por Milei y Santilli, junto a autoridades provinciales y representantes de la empresa.
En paralelo, el organismo financiero internacional también aportó señales que, según el Gobierno argentino, podrían influir en el diseño de políticas. El Fondo Monetario Internacional cuestionó los subsidios a las tarifas energéticas, calificándolos de ineficientes y costosos en su informe Perspectivas Económicas Mundiales, Capítulo 2, al analizar el impacto del conflicto en Medio Oriente sobre el costo de vida. Por su parte, el Banco Mundial redujo sus proyecciones de crecimiento para Argentina, estimando un crecimiento del 2,1% en 2026 y del 3,0% en 2027, frente a previas estimaciones de 3,6% y 3,7%. En enero, el organismo ya había anticipado un 4% para ambos años.
En el plano internacional, senadores demócratas estadounidenses manifestaron fuertes críticas a la administración de Donald Trump por supuestas interferencias en las elecciones brasileñas, que definirán el balotaje del 25 de octubre entre el liberal Flávio Bolsonaro y el presidente Lula da Silva. En una carta fechada el 29 de septiembre al senador Marco Rubio, pidieron al Departamento de Estado reconocer el resultado de Brasil y coordinar la cooperación correspondiente. El texto también alude a un debate sobre el proceso electoral argentino de 2025.



