En una semana marcada por una agenda de alta exposición política, el presidente Javier Milei se embarcará rumbo a Nueva York para participar del Debate General de la 81.ª Asamblea General de las Naciones Unidas. La intervención del mandatario se dará en un contexto de críticas y llamados de Argentina al Reino Unido para avanzar en la soberanía de las Islas Malvinas, con cruces entre ambos países. Asimismo, el viaje incluirá reuniones con empresarios, economistas y representantes de la comunidad judía.
Se anticipa que Milei pronuncie un discurso contundente ante la ONU para insistir en la apertura de un canal de diálogo con el Reino Unido sobre la cuestión Malvinas, respaldo en las resoluciones del comité de descolonización de la ONU.
El mandatario partirá este lunes a las 23:00 y se estima su arribo a la ciudad de Nueva York el martes a las 09:30, desembarcando en el Aeropuerto Internacional John F. Kennedy. Ese mismo martes, a las 16:00, brindará una charla en la Yeshiva Darchei Torah y recibirá el galardón Ohev Yisrael. Más tarde, a las 19:00, mantendrá un encuentro con el economista Roberto Salinas y, a las 20:30, con Xavier Sala i Martín, también economista.
El miércoles, Milei expondrá ante la Asamblea de la ONU a las 12:00. A las 16:00 participará en la conferencia Western Values, Economic Freedom & Strategic Security, organizada por la Fundación Federalismo y Libertad con el acompañamiento institucional del International Republican Institute (IRI).
A las 18:00 está prevista una reunión con grandes empresarios, socios de Americas Society - Council of the Americas, en la que participarán su presidenta y directora ejecutiva, Susan Segal, junto a una mesa de entre 12 y 15 ejecutivos. A las 19:30, Milei se reunirá con el Rabino Simón Jacobson.
El jueves, a las 13:00, el Presidente disertará en The Economic Club of New York y, a las 21:00, emprenderá el regreso a Argentina, con llegada prevista el viernes a las 08:30 a la Aeroestación Militar Aeroparque en la ciudad de Buenos Aires.
La agenda oficial no contempla ninguna reunión bilateral con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pese a versiones que circularon. Por su parte, Estados Unidos mantiene históricamente una posición de neutralidad respecto de la disputa por Malvinas. No obstante, Trump insinuó que podría revisar su postura y ofreció apoyar para resolver la disputa si alguno de los países lo solicita, lo cual fue celebrado por el Gobierno argentino.



