La polémica alrededor de Sergio Massa y Malena Galmarini escaló cuando se conoció, a mediados de agosto, que ambos protagonizaron un viaje de una semana a Barbados en un jet privado. Según las versiones difundidas, la aeronave les fue puesta a disposición por un empresario, identificado por la prensa como titular del avión, y el gasto operativo del viaje rondó los 400.000 dólares. En ese marco, Galmarini fue objeto de denuncias por presunto regalo corporativo mientras ocupa una banca.

La senadora provincial habló del tema en el programa de C5N conducido por Nancy Pazos, el viernes pasado, ante la consulta sobre la ola de críticas que generó el viaje junto a un grupo de amigos. El viaje fue planteado como una celebración por los 30 años de casados del matrimonio Massa-Galmarini, y las respuestas de la funcionaria se volvieron virales durante el fin de semana.

“¿No fue una exageración?”, preguntó Pazos; y Galmarini respondió defendiendo la decisión. Aseguró que Massa, tras dejar el gobierno, actuó conforme a la Ley de Ética Pública y explicó que, de acuerdo con esa normativa, no puede trabajar en la Argentina y, en cambio, está colaborando en el exterior para facilitar inversiones con gobiernos de otros países.

En su defensa, la senadora añadió que, en lo personal, no suelen salir a comer ni ir al teatro; que viven en la misma casa desde hace 30 años y que esa vivienda fue adquirida con un crédito hipotecario del Banco Provincia hace tres décadas. Con respecto al supuesto “amigo suertudo” que habría puesto a disposición el jet, Galmarini aseguró que se trata de un amigo de larga data que “tiene la enorme suerte de tener un avión”; no mencionó su nombre en ese momento, pero la nota de referencia informó que el empresario Francisco De Narváez es quien figura como propietario de la aeronave.

Además, indicó que la decisión de viajar se tomó apenas dos días antes de partir. Sobre las implicancias éticas y la posible denuncia por recibir un regalo corporativo, insistió en que “no mentimos” y recordó que, desde hace al menos 25 años, ambas declaraciones juradas son públicas.

El episodio, que coincide con el retorno de Massa a la escena pública en agosto, llevó a que el viaje fuese discutido en el plano político, al margen de las explicaciones presentadas por la pareja.