La selección inició su etapa tras la salida de Lionel Messi en un marco festivo en el estadio Kempes de Córdoba. El 4-0 frente a Bolivia dejó sensaciones alentadoras para el equipo y el cuerpo técnico, con veteranía que se mantiene sostenida y jóvenes que empiezan a asomarse como alternativas a futuro.

Scaloni introdujo cambios en seis posiciones respecto de la formación que disputó la final ante España. Algunas modificaciones respondieron a suspensiones (Leandro Paredes y Enzo Fernández) y otras a decisiones tácticas o físicas (Montiel y Rodrigo De Paul quedaron fuera; Tagliafico fue baja por molestia y Nicolás González esperó su oportunidad desde el banco). El ensayo sirvió para observar a varios jugadores en el primer amistoso de esta ventana FIFA, antes de los siguientes duelos ante Burkina Faso y la despedida de Messi ante Benín.

A pesar de las modificaciones, el equipo mantuvo una idea y adaptó el sistema a un 4-4-2 que permitió madurar el juego, incluso contra un Bolivia que optó por una línea defensiva amplia y dejó espacios para que Argentina genere en el medio. Con el dominio de la posesión, la albiceleste fue ganando confianza a medida que avanzaba la cancha y encontró huecos interiores para lastimar.

Los dos goles llegaron cerca del cierre del primer tiempo: Lautaro Martínez convirtió tras asistencia de Alexis Mac Allister, y Nicolás Paz amplió la ventaja tras un pase de Exequiel Palacios. Con este doblete, Lautaro llegó a 41 tantos con la camiseta argentina y quedó a un tanto de Sergio Agüero, tercero en la historia de goleadores del equipo.

Palacios tuvo una participación destacada, aportando claridad y dinámica desde el mediocampo, y sirviendo de sostén cuando faltó Paredes. Paz fue otro de los nombres más visibles: inició por la derecha con perfil cambiado, pero fue progresando para acercarse al centro y sumarse a las acciones ofensivas, además de mostrar presencia en las jugadas de balón detenido.

En lo futbolístico, el duelo dejó una señal clara: Romero, capitán por primera vez en un partido disputado en el Kempes, aportó desde su liderazgo y aportó un remate que coronó la jornada. Así, Argentina valida avances y mantiene su idea de juego, en una etapa en la que buscará afinar detalles antes de los próximos compromisos.