Horas antes de la publicación del informe semestral del FMI, que redujo las proyecciones de crecimiento para Argentina, el presidente Javier Milei aseguró que el país no entrará en recesión, a pesar de haber acumulado dos trimestres consecutivos de caída. Admitió la caída, pero minimizó su relevancia y señaló que la diferencia entre una caída cercana al 10% y una inferior al 1% es significativa.

En una entrevista con Radio Mitre, Milei mostró confianza respecto al desempeño futuro de la economía, incluso con vistas a 2027. Afirmó que Argentina cerrará cuatro años consecutivos de crecimiento, con un avance acumulado superior al 16%, un resultado que dijo no ocurría en décadas.

Sobre el menor crecimiento previsto para 2026, el mandatario indicó que la mayor influencia proviene de factores externos, con un menor peso de variables internas. Evitó referirse al denominado “riesgo kuka” y, en su lugar, habló de la izquierda y de las críticas del entorno opositor, citando señales de Martín Lousteau que buscan coaliciones para derrotar al Gobierno en las próximas elecciones.

Milei explicó que el aumento del precio del petróleo frenó la expansión global y llevó a que bancos centrales subieran tasas de interés a niveles de más de dos décadas. Según su lectura, esa coyuntura internacional se traduce en un menor crecimiento para Argentina en 2026, incluso cuando la economía local sigue mostrando fundamentos que ayudan a la expansión.

El FMI redujo su proyección para este año de 3,5% a 2,1%, mientras que el REM (Relevamiento de Expectativas de Mercado) divulgado por el Banco Central también apuntó a un crecimiento por debajo de 2%. En ese marco, el Gobierno sostiene que la combinación de un entorno internacional adverso y la cautela de los inversores ante posibles vientos populistas impactaron las estimaciones para 2026, pero mantiene que Argentina podría ser el país de la región con mejor desempeño relativo.

El presidente subrayó señales de corto plazo que podrían sostener el impulso: el crédito hipotecario muestra un avance cercano al 7% mensual, lo que implicaría, en aproximadamente un año, un incremento notable en el otorgamiento frente a los niveles actuales. También destacó el proceso de desinflación: se espera que en los próximos meses aumenten las jubilaciones y los salarios en términos reales, con consecuencias positivas para el consumo.

Además, mencionó inversiones vinculadas al plan de obras viales que se licitaron recientemente, la privatización de trenes y avances relacionados con los RIGI como factores que podrían acompañar la recuperación.

Un informe de FIEL publicado ayer concuerda en que la retracción económica podría ser transient y señala una recuperación proyectada del crecimiento cercana al 2%, aunque advierte que la cifra está sujeta a condicionantes.