Mark Gurman, periodista de Bloomberg News, reveló en la primera entrega de su podcast Power On que Apple está trabajando en una cámara de seguridad para el hogar capaz de detectar intrusos y notificar sin capturar imágenes en video. El dispositivo funcionaría como complemento de un nuevo centro doméstico basado en inteligencia artificial que la compañía dará a conocer el 13 de octubre.
El producto tendría un formato cilíndrico y de tamaño reducido, reminiscentemente parecido a un bálsamo labial metálico, y podría situarse tanto dentro como fuera de la vivienda. Su operación sería más cercana a la de un sensor que a la de una cámara tradicional: emplearía reconocimiento facial con IA para identificar personas y objetos en movimiento, sin almacenar gran cantidad de imágenes fijas y con una cadencia de fotogramas muy baja.
El centro doméstico de Apple incorporaría, a su vez, reconocimiento facial y de voz para identificar a residentes y otros usuarios autorizados, por lo que estas cámaras podrían integrarse con esos datos biométricos. No se utilizaría Face ID en este sistema, lo que sugiere que la identificación de las cámaras podría basarse en una plantilla biométrica distinta.
En lugar de enviar grabaciones, el sistema emitiría descripciones textuales de lo que ocurre en el hogar, como por ejemplo “el perro está en la cocina” o “alguien en la puerta trasera”. Gurman señaló que la entrada visual serviría para interpretar un evento puntual sin conservar material de video, lo que podría complicar las investigaciones policiales ante robos o delitos dentro de la casa.
Sostuvo que, si bien la idea resulta atractiva para quienes priorizan la privacidad, será importante observar cómo Apple comercializa la solución y cómo equilibra utilidad y seguridad ante posibles vacíos probatorios.
La propuesta llega en un contexto en que otras tecnológicas han enfrentado críticas por posibles usos invasivos de la IA y la vigilancia. En paralelo, Meta ha tenido que responder ante preocupaciones similares con sus lentes Ray-Ban, que en versiones anteriores recibieron apodos críticos por grabar sin consentimiento. La compañía anunció una versión sin cámara que se apoya exclusivamente en IA para funciones de voz y escucha, buscando mitigar inquietudes sobre privacidad.



