La automotriz alemana Volkswagen comunicó en abril del año pasado su plan de sustituir la actual pickup Amarok, fabricada en la planta de General Pacheco, por un nuevo modelo que se ensamblará en territorio argentino pero cuya mayoría de componentes provendrán de origen chino. La decisión busca dar continuidad a la producción local, pero ya desde ahora se empiezan a sentir los efectos a lo largo de la cadena de valor, especialmente entre los proveedores que se dedicaban casi exclusivamente a suministrar a la Amarok.

Entre las firmas que ya anunciaron su salida figura Kromberg & Schubert, un consorcio alemán enfocado en sistemas eléctricos y cableado para la industria automotriz. Con sede en el Parque Industrial de Pilar, este grupo era el proveedor exclusivo de mazos de cables para la Amarok. La compañía llegó a Argentina en septiembre de 2009 para iniciar el proyecto y la camioneta se empezó a ensayar en la planta de General Pacheco en 2010. Según fuentes del sector, la empresa comunicó que cerrará operaciones a fin de año, y ya se informó a los trabajadores, que superan las 200 personas.

Otra autopartista que tomó la misma senda es Irauto, la filial argentina del grupo Antolin (de origen español). Irauto, que desarrollaba techos interiores para vehículos y opera en una única planta situada en Benavídez, contaba con alrededor de 80 empleados. Antolin, con sede principal en Burgos, es uno de los grandes proveedores globales de interiores. En el entorno industrial se maneja la posibilidad de que las líneas de Irauto pasen a manos de Trefelt, otra empresa que también suministraba piezas para la Amarok.

Pelzer System, perteneciente al Adler Pelzer Group, también enfrenta una crisis. Instalada en Pilar desde 2009 para elaborar insonorizantes y alfombras de piso, la firma necesitaba unos 100 puestos de trabajo para el proyecto de la Amarok. Tras no ser elegida para la nueva versión de la pickup, la empresa atraviesa una etapa muy complicada y ya se habla de un mantenimiento mínimo; de las casi 100 posiciones creadas inicialmente, hoy quedarían apenas 13 personas. Pelzer había prestado servicios principalmente para la Amarok y, en menor medida, para el Taos; este último ya dejó de producirse, y la camioneta Amarok tiene previsto cesar su fabricación en el país a finales de año.

Fuentes cercanas a las empresas señalan que la confirmación de la no continuidad de Pelzer se comunicó entre febrero y marzo, lo que desencadenó conflictos laborales y paros en algunas de las plantas de la región. En conjunto, las compañías citadas apuntalan que la crisis no se limita a una única firma, sino que afecta a varias que trabajaban de forma dedicada para la camioneta de VW, con el cierre de una parte del entramado de proveedores en el Parque Industrial de Pilar y la posibilidad de that otros proveedores se sumen a la lista de vulnerables a corto plazo.