Los números del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) correspondientes a julio, último mes disponible, fueron procesados por el abogado y consultor laboralista Juan Manuel Pusineri, ex ministro de Trabajo de Omar Perotti. El informe ratifica la tendencia de deterioro del empleo formal en la provincia.
Así, el registro de empleo privado formal en Santa Fe pasó de 503.900 puestos en junio a 502.000 en julio, lo que implica una caída de 1.900 empleos en un mes. En comparación interanual, la caída se mantiene en −1,7%.
Pusineri subraya que la situación evidencia las dificultades del mercado laboral provincial, ante un consumo débil y un debilitamiento del mercado interno que condicionan ventas, producción y decisiones de contratación.
En otro plano, el martes, el ministro de Desarrollo Productivo, Gustavo Puccini, presentó el programa de promociones para centros comerciales barriales con motivo del Día de la Madre, denominado “Modo Barrio”. Señaló que la política fiscal de la Provincia permite a las empresas deducir del Ingresos Brutos hasta un salario de 1,5 millones de pesos por la contratación de un nuevo empleado.
Puccini afirmó que estas herramientas forman parte de un “modelo santafesino” frente a un contexto nacional desafiante, y mencionó otras medidas como líneas de crédito para comercios, pymes e industrias, así como un acuerdo con el Mercado Argentino de Valores para poder descontar un 10% en la tasa al cambiar un cheque o pagaré.
Además, destacó la Ley Tributaria de 2026 y afirmó que, en lo que va del año, 56.913 millones de pesos quedaron contenidos en la economía productiva por la menor recaudación. También remarcó el resultado de la política fiscal: “en estos ocho meses se crearon 8.943 empleos formales en la provincia”, lo que, desde su visión, representa un logro en medio de un entorno difícil.
Con todo, el informe SIPA deja claro que las pérdidas de empleo formal observadas en el último mes no alcanzan a contrarrestar el ritmo de destrucción que es propio de la coyuntura, y que las medidas provinciales, si bien relevantes, no evitan el deterioro del mercado laboral en Santa Fe.



