El empresario Elon Musk, CEO de Tesla y SpaceX, publicó en su cuenta de X una técnica casera para mejorar el descanso y disminuir la acidez nocturna: elevar la cabecera de la cama apilando libros bajo el armazón. Según explicó, esa inclinación le ayuda a mantener una rutina de sueño más estable.

La recomendación cobró relevancia nuevamente cuando usuarios hallaron un mensaje antiguo, de julio de 2022, en el que sugería “elevar la cabecera de la cama unos 5 cm y no comer 3 horas antes de acostarse” para optimizar la calidad del sueño. Más reciente, un usuario que destacó los beneficios de la llamada “terapia de cama inclinada” para frenar el reflujo y los dolores de cabeza le preguntó si conviene inclinar todo el conjunto o solo la cabecera. Musk respondió detallando su método: apilar algunos libros debajo de la sección de la cabecera del armazón y mantener la cama con una ligera inclinación hacia los pies. Aseguró que esa postura ayuda con la digestión y la reducción del reflujo ácido.

El emprendedor no dio especificaciones sobre cuántos libros utilizar ni la altura exacta, más allá de la referencia de 5 cm mencionada en 2022. A grandes rasgos, la idea es que la inclinación aproveche la gravedad para evitar que los jugos gástricos retrocedan hacia el esófago durante el reposo nocturno.

La explicación médica sobre el reflujo gastroesofágico indica que ocurre cuando el ácido estomacal sube al esófago ante la relajación o debilidad del esfínter esofágico inferior. Dormir en posición horizontal neutraliza parcialmente la barrera gravitatoria natural, facilitando el flujo retrógrado de ácido, especialmente si se cena tarde, ya que el estómago necesita más ácido para terminar la digestión al entrar en reposo.

La postura elevada, acompañada por una cena temprana, se propone como una estrategia simple que podría traducirse en menos episodios de acidez y un descanso más reparador. Más allá de su tono informal, la idea cuenta con respaldo en la medicina basada en la evidencia: la inclinación de la cabecera utiliza la gravedad para reducir la exposición del esófago al ácido.

A modo de referencia, un estudio publicado en 2012 en el Journal of Gastroenterology and Hepatology evaluó elevar la cabecera unos 20 cm mediante bloques de madera; el 65% de los participantes reportó mejoras sustanciales en la calidad del sueño y una disminución de los episodios de reflujo prolongado. Como dato, Musk no especificó otros pormenores técnicos en su última intervención.