Wayne Rooney hizo su regreso público durante la gala de presentación de The Real Rooneys, la serie de Disney+ que narra la vida del exfutbolista y de su familia. Si bien la película promocional se llevó la atención, el foco estuvo puesto en el cambio físico del británico, que hoy luce muy diferente a la imagen de sus últimos años como jugador.

Con el retiro ya consolidado, Rooney había ganado peso, pero ahora atraviesa una etapa de mayor cuidado en su alimentación y en su rutina de ejercicios. Según explicó, logró perder aproximadamente 40 kilos en este periodo.

En el marco de su participación en la gala, el exdelantero también reveló que se sometió a una operación de nariz para corregir un problema que le impedía respirar correctamente por uno de los lados y que, además, afectaba el descanso de su esposa debido a sus ronquidos.

Entre las especulaciones que circulaban sobre su pérdida de peso, Rooney aclaró que no ha utilizado inyecciones GLP-1. Aseguró que los cambios obedecen a una mejora en su dieta y a la regularidad en el gimnasio, desmintiendo los rumores sobre tratamientos farmacológicos para adelgazar.

Respecto a su futuro personal y profesional, el exjugador admitió que busca nuevos objetivos tras su trayectoria como futbolista y su paso por la dirección técnica. Expresó que su incursión en la televisión no sería por dinero, sino para darle un sentido a su rutina diaria y evitar quedarse en casa sin un propósito. También, con humor, aludió a la posibilidad de algún papel en The Masked Singer, señalando que, si se da, podría enfrentarse a comentarios negativos de los críticos.

En paralelo a su transformación física, Rooney señaló que podría enfrentar nuevos desafíos fuera del terreno de juego, evaluando distintas oportunidades que le permitan seguir evolucionando tanto personal como profesionalmente.