La Real Academia Sueca de Ciencias anunció que Robert E. Hall, de la Universidad de Stanford, y Michael Woodford, de la Universidad de Columbia, son los ganadores del Premio Nobel de Economía 2026. El galardón reconoce sus contribuciones al desarrollo de marcos teóricos que enriquecen las herramientas disponibles para diseñar políticas públicas orientadas a estabilizar la economía.
Sus investigaciones se enfocan en la construcción de modelos macroeconómicos que permiten a las autoridades aplicar medidas fiscales y monetarias en el momento oportuno, con el objetivo de atenuar los vaivenes de los ciclos y reducir tanto los periodos de expansión desmedida como las fases de recesión.
El comité señaló que el trabajo de Hall y Woodford ha aportado una base teórica sólida para los modelos que hoy usan bancos centrales y gobiernos de todo el mundo. Estas herramientas facilitan responder ante perturbaciones económicas, como crisis energéticas o variaciones abruptas en el gasto de los hogares.
La distinción de Ciencias Económicas se diferencia de las cinco categorías originales del Nobel, ya que fue creada en 1968 por Sveriges Riksbank, el banco central de Suecia. La institución financió la creación del galardón mediante una donación a la Fundación Nobel, en el marco de la conmemoración del 300 aniversario de la entidad.
La dotación del premio es equivalente a la de las otras distinciones Nobel y su entrega inaugural tuvo lugar en 1969, cuando fueron galardonados Ragnar Frisch y Jan Tinbergen. A lo largo de su historia, la premiación acumula 57 ediciones y 99 laureados, entre los que solo figuran tres mujeres. Los ganadores han tenido rangos de edad muy variados: el más joven recibió el premio con 46 años, y el de mayor edad, con 90.
En la edición de 2025, el Nobel de Economía fue compartido por tres economistas. Joel Mokyr fue reconocido por identificar las condiciones necesarias para sostener el crecimiento económico mediante el progreso tecnológico, mientras que Philippe Aghion y Peter Howitt sumaron sus aportes a la teoría del crecimiento sostenido a través de la destrucción creativa.



