La Selección Argentina mostró solidez en su primer encuentro luego de la Copa del Mundo 2026, al derrotar 4-0 a Bolivia y dejar en claro que inicia una nueva etapa sin Lionel Messi con una propuesta clara y ordenada. El encuentro dejó buenas sensaciones por la estructura defensiva y la entrega colectiva en el medio y la delantera.

La gran figura del encuentro fue Nicolás Paz, quien respondió a la confianza con un gol y una asistencia que redondearon una actuación de alto impacto. Paz se movió con espacio entre líneas, participó de los ■acentos ofensivos y se convirtió en referencia para desequilibrar en las transiciones.

En defensa, Cristian Cuti Romero aportó seguridad y lectura en la última línea. Bolivia tuvo escasas ideas para generar juego y apenas exigió a la zaga argentina, que respondió con solvencia y concentración durante los 90 minutos.

Exequiel Palacios y Alexis Mac Allister se encargaron de la distribución en el medio. Palacios mostró movilidad y capacidad para asociarse con sus compañeros, mientras que Mac Allister dejó una huella notable: convirtió un golazo y ejecutó el córner que derivó en el segundo tanto de Romero, mostrando precisión y criterio en los momentos clave del partido.

El equipo mostró amplitud de ideas y fluidez en la transición, alternando juego por el centro y por las bandas. La circulación fue sostenida y, cuando la defensa boliviana intentó adelantarse, la salida rápida de Argentina mantuvo el control y permitió que el dominio se reflejara en el marcador.

Con un juego directo pero elaborado, la Albiceleste construyó una victoria clara que genera buenas señales para la continuidad del proceso pos Messi. Paz, Romero, Palacios y Mac Allister aportaron los puntos altos de una actuación que dejó al equipo bien posicionado para los siguientes compromisos y para ir creciendo en la idea de juego propuesta.